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Capítulo XXIX: ¿Desastres?
Hubo momentos, durante la cena, en que Tom se cuestionó
si habrá hecho lo correcto con invitar a salir
a Marla... es decir, no era que lo hubiera pasado
mal, al contrario, la mujer era bastante agradable
y simpática... pero... siempre estaba ese "pero"
en su vida.
-... y como Pierre y Napoleón me insistieron
tanto que saliera con ella, al final les hice caso
para que me dejaran tranquilo- contaba Tom a la joven,
que estaba muy atenta -y ella no resultó para
nada desagradable...
-Pero...- se adelantó Marla, sonriendo.
-... pero sólo salí con ella un par
de veces...- el japonés suspiró levemente
-creo que no era para mí.
Marla lo miró con atención. Que poco
había cambiado en todos esos años que
no se habían visto... continuaba siendo igual
que cuando eran jóvenes y novios felices. Quizás
si ponía un poco más de su parte, ambos
podrían...
-¿Y qué ha sido de tu vida estos años?-
le preguntó él, para poner algún
tema de conversación después de unos
momentos de silencio.
-Ya te lo dije hace unos días- contestó
ella.
-No me refiero a eso- replicó Misaki, comiendo
un poco -¿has tenido novio, o algo así?
Como era obvio, esa pregunta hizo que la muchacha
pensara que de verdad tenía posibilidades de
volver... porque si preguntaba eso, era por algo (pensaba
ella)
-Bueno... salí con tipos una que otra vez,
pero...
Misaki, en esos momentos, pensó en la importancia
que tenían los "peros" en la vida
de la gente. O sea, el simple uso de esa palabra cambiaba
todo el sentido de la oración...
-... ninguna ha sido importante... al menos no como
lo que tuvimos nosotros...
Esa fue la primera insinuación que Tom captó
de parte de Marla... y fue ahí que pensó
que se había equivocado un poco en invitar
a salir a Marla.
Pensando bien. ¿lo había hecho por
despecho porque Azumi estaba saliendo con Jean?...
si lo hizo por eso... se habría pasado de tonto.
-Lástima...- le dijo él, después
de pensar un poco en qué responder -después
de todo, han pasado varios años...
La mujer notó que "algo" le había
pasado a Tom. Quizás fue por un comentario
de ella... no lo entendía del todo. La mirada
de él había bajado a su plato y jugaba
un poco con la comida.
-¿En qué piensas?- le preguntó
ella.
-... Lo siento- Tom sonrió un poco, pareciendo
salir de su mutismo -sólo que me acordé
de algo...
-Te acordaste de tu esposa, ¿cierto?- le preguntó
Marla, y por la mirada que Tom le dio, se dio cuenta
que no se había equivocado -¿qué
hizo que te acordaras de ella?
-Tú respuesta- murmuró Misaki -lo que
me dijiste al final...
La mujer meditó un poco. Al parecer, por la
actitud que había tomado Taro, la cena se había
arruinado por un simple comentario. Pero ella no se
iba a rendir tan fácil.
-Bueno... lamento haberte recordado a tu esposa,
no fue mi intención...
-No te preocupes, no es tan malo...- sonrió
un poco Tom -creo que lo estoy arruinando, ¿cierto?
Con la sola sonrisa que Marla le dio, pensó
que no se había equivocado. Así que
trató de arreglar un poco las cosas.
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Por otra parte, a bastante distancia de ahí
(entiéndase, en Alemania), Ryu continuaba reunida
con los otros dos, en espera a que comenzaran a hablarle
de sus puntos de vista sobre el mismo tema (es decir,
el tema de la hermana del Schneider)
-¿Se van a quedar todo el rato mirando?- les
preguntó ella, cansada de que los dos se mantuvieran
en tal hermetismo -porque para que sepan, estoy cansada
del trabajo y quiero irme a mi casa a descansar...
Benji y Schneider la miraron levemente, para luego
ser el alemán en comenzar con las explicaciones
que ella pedía.
-Bueno, Ryu...- dijo, después de soltar una
pequeña tos.
-Primero, Schneider- lo interrumpió Benji
-creo que debes contarme qué fue lo que le
dijiste a Ryu...
La muchacha se limitó a mirarlos y escucharlos.
Le importaba un bledo el orden en que partieran, sólo
quería que las cosas se aclararan entre ellos.
-No le dije nada que fuera mentira- dijo el alemán,
hablando serio -Le aclaré qué fue lo
que hiciste con tu última novia... que da la
coincidencia que es mi hermana...
-Ah, entiendo...- Benji sonrió levemente -¿y
qué le hice, según tú?
-Bueno, la conquistaste y después la dejaste
por otra...
Price suspiró. Algo así suponía
que habían contado la historia... y se dio
cuenta lo distorsionada que estaba de la verdadera
realidad.
-¿A qué se debe ese comentario, Schneider?
-Bueno... tú siempre la estuviste rondando
e intentando conquistarla, y no me lo puedes negar,
porque te conozco...- contestó el alemán.
-No te lo niego... admito que tu hermana me gustaba.
¿Y tiene algo de malo eso?, tú sabes
perfectamente que no sería capaz de hacerle
daño.
-¡Ja!, no me compro tus palabras, Price, desde
hace tiempo que te dejé de creer...
Ryu no podía negarlo, estaba entretenida con
la discusión de los otros dos. En parte, le
era divertido a qué punto podían llegar...
o al menos, se conformaba con que aclararan sus cosas
y dejaran de meterla a ella en el medio.
-¿A qué se debe ese comentario?, porque
que yo recuerde, jamás, desde que salí
con tú hermana, le hice algo que...
-¿Jamás?, ¡qué buen profesional
eres, Price!- lo interrumpió Schneider, riendo
bastante fuerte -
¿Acaso no te acuerdas qué fue lo primero
que hiciste cuando ella se vino a Alemania y tú
te quedaste en Japón?
Benji frunció el cejo, intentando recordar
algo de que lo pudieran culpar. Lo único que
recordaba era que en el matrimonio de Tom y Deyanira,
había bailado con Leonor, la prima de la novia...
de ahí a algo tan grave como lo hacía
suponer Schneider...
-¿Y qué fue lo que hice?- le preguntó
Benji seriamente.
-Te metiste con la prima de la novia.
Ryu estaba muy interesada en la discusión,
y parecía estar en un partido de tenis, porque
miraba al que estuviera hablando y como estaban discutiendo
a cada momento tenía que mover su cara de un
lado a otro.
La verdad era que le importaba bien poco el pasado
de Benji. Él ya le había dejado las
cosas claras hacía unos días y ella,
a pesar de todo, confiaba en él... pero no
podía negar que la discusión estaba
bastante entretenida.
-¿De dónde sacaste tamaña estupidez?-
le preguntó Benji, impresionado.
-Yo sabré...
-¡No sabes!, entre ella y yo no pasó
nada, sólo bailamos...- comenzó a decir
el portero japonés, pero por la cara del otro,
no le escuchaba mucho.
-No me la trago... además, está lo
otro...
-¿Qué otro?
-Que cortaste con mi hermana por otra.
Schneider parecía muy seguro de las cosas
que estaba diciendo. Benji pensó que con él,
sólo habían dos alternativas: o era
muy bueno para mentir y se estaba inventando todas
esas historias que estaba diciendo (aunque aún
no entendía cómo se enteró que
había bailado con Leonor), o simplemente le
vieron la cara de tonto que tiene y le metieron el
dedo en la boca y el muy... se había creído
todas esas historias que le habían contado.
Sinceramente, Benji pensaba que la segunda opción
era la más probable.
Lo que detuvo la discusión (al menos algunos
momentos) fue que a los muchachos le dejaron un posillo
con maní en él. Mejor para Ryu, que
se dedicó a comer y a mirar a los dos jóvenes
como si fueran un partido de tenis... el más
entretenido.
-Ah, entiendo- Benji sonrió un poco -¿fue
ella la que te dijo todas esas cosas de mí?
-Hum...- Schneider desvió la vista durante
algunos instantes, quizás pensando en lo que
debía contestarle al otro -... quizás...
-Eso me lo confirma- suspiró el japonés
-y no te puedo culpar, es tu hermana la que estaba
diciéndote eso...
-¿A qué te refieres?
-Que te vio la cara, Schneider, a eso me refiero.
-¿De qué estás hablando?
-Permiso, voy al baño...- Ryu se puso de pie
dejando a los otros dos conversar solos durante algunos
momentos...
"Lo peor que puede pasar, es que cuando vuelva
estén agarrados a golpes" pensó
la muchacha, sin poder aguantarse mucho más
el llamado de la naturaleza.
Pero nada de eso. Cuando volvió, los dos continuaban
sentados, tal cual los dejó hacía unos
minutos, aunque continuaban hablando de la hermana
del jugador alemán.
-¿En qué me quedé?- les preguntó
ella.
-Le contaba a Schneider que su hermanita volvió
a manipularnos- contestó Benji -porque le contó
una historia completamente distinta a como habían
sido las cosas...
-¿Y cómo fue, en realidad?- les preguntó
Ryu, pensando que por fin las cosas se habían
arreglado.
-Que ella se fue a Inglaterra a estudiar y perdimos
comunicación...- contestó Benji -y que,
según ella, yo la engañaba...
-Eso fue lo que me dijo- se encogió de hombros
Schneider -y era tú palabra contra la de ella...
en fin, tienes que reconocer que es verdad que terminaste
con ella por otra.
-¡Ella con suerte y me hablaba por teléfono!,
¿cómo querías que algo así
se mantuviera?- replicó Price -además,
ella me puso los cuernos primero...
Éstas palabras dejaron a los otros dos con
la boca abierta. Schneider miró a Price sin
creer lo que estaba diciendo sobre su hermana, mientras
que Ryu deseaba saber todo lo que había ocurrido,
por metiche que era.
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Lo dicho, la cena fue un completo desastre. Al menos
Tom se dio cuenta de ello y trató de arreglarlo...
cuando ya estaban en casa de Misaki.
-Marla... lamento que la cena saliera así...-
dijo él -de verdad, mi idea no era ésta...
-Lo sé...- ella suspiró, mirando a
otro lado -tampoco era mi idea que las cosas salieran
así... pero ya vez...
Misaki pensó en una forma de "echarla"
que no fuera tan directa. La verdad se sentía
cansado y tenía deseos de acostarse. Pero pareció
que ella se dio cuenta.
-Tom...- ella pareció pensar en lo próximo
que iba a decir -no quiero que pienses que quiero
reemplazar a tú esposa o algo así...
pero de verdad me gustaría volver a intentarlo
contigo.
"Demonios". El japonés empezó
a sentirse nervioso, lo que más deseaba era
que no saliera esa conversación entre ellos...
y cuando por fin estaba cantando victoria... ella
comienza a hablarle.
-Marla...- intentó que se detuviera, pero
supuso que con ella no le iba a resultar mucho eso.
-Sólo escúchame- le pidió ella
-no es malo que intentes otra vez con otras mujeres...
ha pasado tiempo desde que tu esposa murió,
y nadie te va a juzgar si lo haces.
Tom suspiró. Otra vez con eso... se estaba
cansando de que lo estuvieran aconsejando y casi nadie
conocía su situación.
-No me importa que me juzguen- le dijo el nipón
con voz segura -pero entiende por favor, creo que
aun no estoy listo para...
-¿Entonces por qué me invitaste a salir?-
lo interrumpió, molesta -¿cómo
quieres que no me pase ilusiones si fuimos al mismo
lugar que cuando éramos novios?
El japonés pensó que, en parte, ella
tenía razón. Había sido como
una provocación haberla llevado ahí.
-... Lo siento...
-Escúchame una cosa, Misaki- le dijo Marla,
seriamente y acercándose a él -no me
voy a rendir, que te quede claro.
-Ahh...
Tom iba a decir algo, pero ella le plantó
un beso de pronto. Él no alcanzó a reaccionar
cuando ella se separó. Sin decir palabra, el
japonés se bajó del auto.
"Creo que fue un error" pensó Tom,
mientras llegaba a su departamento.
Al entrar, se encontró con todo apagado. Pensó
que Azumi podría estar durmiendo (... Con Jean...
pero prefirió desechar esa idea). Pero no,
al encender la luz, se encontró con su amiga
sentada en el sofá.
-Pensé que llegarías más tarde...-
le dijo ella, sin separar su mirada del techo.
-Pensé que estarías con Jean...- replicó
Tom, sentándose al lado de ella -¿qué
pasó?
-Nada, sólo que soy un desastre...- suspiró
ella, y luego lo observó unos instantes -y
me tinca que te pasó lo mismo.
-¡Ja!, tienes razón...
Los dos quedaron mirando el techo durante unos momentos.
-Zumi... ¿qué películas trajiste?
-Son dibujos animados- contestó ella.
-¿Cuál propones?
-... ¿Mulan?, ¿la viste?
-... No... ¿hago palomitas?- ella asintió,
sonriendo.
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