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Capítulo XXVIII: Encuentros.

Tom no sabía si había hecho lo correcto con llamar a Marla e invitarla a salir... pero como fuera, ya lo había hecho. Cuando se lo contó a Patty por teléfono, ésta quería colgarlo (y no precisamente por los pies)

-¿Vas a volver a salir con ella?, ¡vas a volver a caer!- le gritó casi.

-Patty, no creo que sea tan malo...- dijo Tom, sin siquiera estar él muy convencido -Marla... me ha insistido que lo intentemos...

-Si te lo dice, es para ver si esta vez puede agarrarte, no porque esté interesada en ti. Sí que eres tonto, Misaki.

-No lo retes tanto...- escuchó Tom la voz de Oliver. Sonrió.

-Deberías hacerle caso a tu esposo- dijo, divertido -como buena esposa que tienes que ser...

-Cállate, que lo machista no te viene- gruñó Patty -y, hablando en serio... ¿de verdad que quieres salir con esa mujer?

-Por algo la invité, ¿no?- dijo Misaki -la verdad, no te entiendo. Lo que más me dices es que tengo que salir más, buscarme a alguien... y cuando por fin decido hacerles caso tú me retas como si estuviera cometiendo un gran error...

-Es que no es con ella con quien debes intentarlo...

Esto dejó a Misaki pensativo. No entendió del todo bien a qué se refería su querida amiga con esas palabras...

-¿Cómo así?

-Eh... nada...- murmuró Patty, un poco nerviosa. Misaki se dio cuenta que "algo" raro había ahí.

-Ya, termina de hablar, Patty. ¿Por qué dices que Marla no es con quién yo debería salir?- le preguntó él, un tanto desconfiado por la respuesta que le iba a dar su amiga.

-Porque así es- insistió ella -si ya lo intentaste una vez con Marla y no resultó, ¿por qué habría de funcionar ahora, Tom?. Piénsalo de ésta forma: hay más peces en el mar, que valen más la pena que ella...

-¿Alguna sugerencia?

-...- Patty de hacía rato que tenía un nombre pensado, pero no estaba del todo segura si debía decirlo o no, pensaba que Misaki podía considerarlo algo sospechoso. Aunque al final, se decidió por decirlo -... ¿Azumi?.

Tom suspiró. Otra vez Azumi, ¿qué acaso la gente pensaba que ella era la única mujer que existía para él?

-Azumi está saliendo con Jean, así que ni al caso que me la nombres- gruñó Tom -y algo me dice que era la única que tenías pensada...

-No puedes ser tan desconfiado...- murmuró Patty, aunque su amigo la conocía demasiado bien como para darse cuenta que sí era así.

-No sabes disimular, Patty, así que deja de hacerte la tonta...- sonrió Tom.

Estaba cocinando, mientras Van jugaba con unos autitos y de vez en cuando le iba a hacer uno que otro comentario.

-¿Y qué vas a hacer con Van cuando salgas con Marla?- le preguntó Patty.

-Erika me dijo que vendría a cuidarlo, así que por ese lado no hay mayor problema- contestó Tom -ya me tengo que ir, la comida está lista.

-Bien, nos hablaremos otra noche... y después me cuentas cómo te fue en tu cita...

-Como quieras...

Tom colgó el teléfono y llamó a Van a cenar. El niño llegó casi corriendo con él para cenar y luego ir a acostarse.

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Mientras, en Alemania, Benji y Ryu habían vuelto a juntarse, para conversar mejor.

Durante los días que el japonés no había estado rondándola, la joven había intentado poner sus ideas en orden, y casi no se había visto con Schneider, así que no pudo preguntarle si lo que le había dicho Benji era verdad o no.

Por otra parte, la hermana menor del keiser se había vuelto al país en donde estaba estudiando, así que ésta y Benji no tuvieron posibilidad de verse ni siquiera un momento (aunque esto no era del todo malo para el portero)

En fin, esa tarde Benji había quedado de ir a buscar a Ryu al hospital para invitarla a salir, pero no contó que iba a llegar cierto personaje a buscarla también.

Los dos salían del hospital conversando animadamente, cuando escucharon que Schneider los llamaba.

-No pensé verte aquí, Benji- dijo Schneider, acercándose a ellos y saludando de un beso en la mejilla a Ryu -no sabía que habías llegado de tú viaje.

-Llegué en la mañana- contestó el japonés, seriamente -al que nunca pensé ver aquí era a ti... después de las cosas que le dijiste a Ryu de mí...

La muchacha notó que el ambiente entre ambos se puso muy tenso, y por momentos ella pensó en lo que podría hacer. Estaba algo cansada después del trabajo, y por eso, no muy dispuesta a soportar una pelea de hombres... y mucho menos celosos.

-¿Y qué?, ¿acaso le dije una mentira?- replicó el alemán, sonriendo levemente -los dos sabemos muy bien qué fue lo que le hiciste a mí hermana.

Benji estaba a punto de replicar (y no simplemente a gritos, se estaba preparando para dar el primer golpe), cuando Ryu se puso entre ellos.

-¡Ey!, ¡yo no quiero peleas!- gritó ella, poniéndose entre ambos -y mucho menos fuera del lugar en que trabajo.

Los dos se desafiaron con la mirada, sin prestarle mucha atención a la muchacha. Ryu lo único que deseaba en esos momentos era que el asunto no pasara a mayores (cosa que cada vez se convencía más que iba a pasar)

-Si se ponen a pelear no hablo nunca más con ninguno, ¿me entendieron?- amenazó ella, en un intento casi desesperado por llamar su atención (con escaso éxito) -¡escúchenme!, ustedes no van a pelear, pero si quieren arreglar sus diferencias, muy bien, vamos a tomar algo los tres y ahí pueden hablar lo que quieran.

Los dos la miraron, sin estar del todo seguro de aceptar o no. Pero vieron tal determinación en ella, que finalmente aceptaron (sólo para no hacerla enojar más, los dos sabían muy bien que las amenazas ellas sí que las cumplía)

-Está bien...- murmuró Schneider, sonriendo un poco -acepto tu propuesta, Ryu.

-¿Y tú?- le preguntó ella a Benji, que continuaba con la mirada fija en Schneider.

-Sí, vamos...

El camino al pub más cercano fue bastante silencioso. Habían decidido ir a pie (Ryu lo propuso con la idea de que ellos comenzaran a hablar, pero no les resultó para nada la idea), así que tuvieron que caminar un buen trecho para encontrar algún lugar que les llamara la atención.

Cuando por fin lo encontraron, dentro del local ubicaron una mesa que estuviera desocupada. Los dos muchachos pidieron cerveza y Ryu un jugo (a ella nunca le había gustado tomar)

Se sentaron y los primeros minutos se dedicaron a conocer el lugar, mirando a su alrededor y viendo la gente que iba, y también la música que tocaban.

-Ya, me cansé- dijo ella, de pronto -hemos venido aquí por una razón especial, así que espero que
los dos empiecen a explicarse para tratar de aclarar todo...

Los dos se volvieron a mirar desafiantes. Ryu le dio un trago a su bebida, esperando que cualquiera de los dos empezaran a hablar.

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En Francia, mientras, Misaki se preparaba para la cita que tendría con Marla.

Aunque aun no estaba del todo seguro si había hecho bien, ya era un poco tarde para arrepentirse.
Como fuera, se estaba poniendo su terno para salir.

-¿Me voy a quedar solo?- le preguntó Van (obviamente que en su lenguaje de niño)

-Claro que no, ¿cómo crees?- le dijo Tom, mirándolo -va a venir tu abuela Erika a cuidarte esta noche, hasta que llegue.

El niño, que estaba sentado en la cama, lo miró con atención.

-¿Por qué no ha venido Zumi?- le preguntó de pronto. Tom se puso ligeramente nervioso (muy poquito)

-Ha tenido cosas que hacer...- contestó Tom -sabes que ella trabaja.

-Sí, pero...

-Pero nada, Van, ya te dije qué ocurría con ella...

Van no contestó nada, sólo quedó mirando fijamente a su padre. A Misaki le extrañó que el niño notara que Azumi ya no estaba tanto tiempo con ellos (desde que habían tenido aquel incidente del beso)

En eso estaban cuando sonó el timbre de la puerta. Un tanto extrañado Tom fue a abrir (extrañado porque Erika le había obligado a entregarle unas llaves de la casa).

Pero no era Erika, sino que Azumi.

-... Hola- le dijo ella, un poco tímida.

-Eh... ah, perdona- Tom se hizo a un lado para que ella entrara -disculpa la pregunta, pero... ¿qué haces aquí?

-Erika me pidió que viniera a cuidar a Van- contestó alegremente la joven.

-¡Zumi!

Van, al verla, corrió hacia ella (dentro de lo que podría correr, claro XD), y la abrazó. Azumi lo tomó en brazos, alegre.

-¡Hola, Van!, ¿cómo has estado?

-Biem... ¿tú me vas a cuidar?

-Sip, si es que tú papá no tiene mucho problema- Hayakawa miró a Tom, que se encogió de hombros ligeramente, para continuar en lo que estaba -Oye Tom, va a venir Jean a acompañarme, espero que no haya problema tampoco...

A Misaki esa noticia le cayó pésimo. Había estado evitando el ver a su "amiga" con su cuñado y resulta que por casualidad los vería juntos ese mismo día. Maldita suerte que tenía...

-¿Tom?, ¿estás enojado por algo?- le preguntó Hayakawa, al ver la cara que el otro andaba trayendo -bueno, al final no tengo idea ni a dónde vas, ni con quién...

Otra vez sonó el timbre, y la puerta fue abierta por Azumi. Ahí vio a Marla, que estaba de pie y vestida de manera muy elegante. En vez de abrirle la puerta, se dirigió molesta hacia Misaki.

-¿Vas a salir con Marla?- le preguntó, enojada. El otro la miró con si nada.

-Sí... ¿por qué?, ¿hay algo de malo?

Hayakawa no contestó, sólo miró con algo parecido al odio a su amigo. Misaki se dio cuenta que no iba a abrir la puerta, así que no le quedó otra que hacerlo él.

-¿Quién me cerró la puerta?- preguntó Marla, entrando.

-Eso no importa mucho ahora- suspiró Tom -Marla, te dije que te iría a buscar a tu casa, ¿para qué viniste?

-Es que ya no tenía nada que hacer allá- sonrió ampliamente la otra -así que mejor yo vine a buscarte...

En esos momentos Marla vio a Azumi, que jugaba tranquila con Van.

-Ah, no me extrañaría que hubieras sido tú la maleducada que me cerraste la puerta en la cara- le dijo con desdén a la japones, que ni se inmutó.

-Marla, ¿puedes esperarme cinco minutos?- le preguntó Tom, aún le quedaban algunas cosas de Van que arreglar.

-Claro...- Misaki se fue y se quedaron las dos mujeres y el niño Misaki, que jugaba sin preocuparse mucho de su alrededor -hola, Van- lo saludó Marla -te traje un regalo...

El niño inmediatamente miró, y luego saludó a la francesa con una sonrisita. Marla sacó de su cartera una bolsita de golosinas.

-Gacias...- dijo Van, tomando la bolsita en sus manos y tratando de abrirla -... Zumi...

Van le entregó la bolsita a Azumi para que la abriera, a lo que la japonesa sonrió de manera burlona.

-Van, no puedes comer golosinas antes de cenar- interrumpió Misaki, llegando desde su cuarto -y lo sabes...

-Papi...

-Azumi que no coma antes, por favor...- le pidió Tom a la muchacha, que asintió levemente -gracias. Ya estoy listo, Marla.

-Bien, vamos entonces.

La puerta de entrada se abrió y en esos momentos entró Jean a la casa. Van empezó a hacer fiesta cuando lo vio.

-¡Tío!

-¿Cómo conseguiste las llaves?- le preguntó Tom.

-Se las robé a mi mamá- contestó sonriendo ampliamente Jean. En esos momentos se dio cuenta de la presencia de Marla -oh, no nos han presentado...

-Creo que no...- dijo ella, sonriendo de una manera un tanto extraña -mucho gusto, soy Marla...

-Y yo Jean...- dijo el otro provocativamente, tomando su mano y besándola -todo un gusto el haberte visto...

Tanto Azumi como Tom decidieron ignorar el echo que los otros dos práctiamente estaban flirteando en frente de ellos, sin guardar mucho respeto. Misaki miró a su amiga con ojos de "te lo dije", pero ella no le hizo caso.

-Jean es el cuñado de Tom...- interrumpió bruscamente el momento Azumi, molesta por el descaro de los otros dos.

-Ah, eres el hermano de la esposa... ¿cómo era que se llamaba?

-Deyanira- contestó Jean, cordialmente -¿tuviste el placer de conocerla?

-Sí, aunque casi me asesina- contestó riendo Marla.

-... Sus buenas razones tendría- murmuró Azumi, ya bastante molesta por la actitud de los otros dos -oigan, está bien que se estén conociendo, pero no se pueden retrasar para la cena- los interrumpió.

-Sí, es verdad... vamos Marla.

Misaki se acercó a ellos y, tomando de la mano a Marla, la arrastró hacia la puerta.

-Adiós Van, no te acuestes tarde- le dijo Tom a su hijo.

-Chao papi...

Jean sonrió al ver el rostro serio que Azumi tenía, lo encontraba de lo más divertido.

-¿Celosa?- le preguntó, burlón y acercándose a ella.

-Eso quisieras- gruñó Hayakawa, alejándose de él -vamos a cenar, Van. Traje unas películas para que veamos los dos luego...

-¡Sí!

 

Email de la autora:vitalisse@hotmail.com

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