|
Capítulo XXVII: Fiestas y decisiones.
Patty ya tenía bastante panza, por el bebé
que estaba esperando de su esposo.
El matrimonio no podía estar más feliz...
ese bebé no tardaría más de dos
meses en nacer.
Tom y Benji fueron a ver al matrimonio Atton a la
casa de los padres de la muchacha. Van, infaltable,
fue con ellos.
El bebé, después de saludar a los dos
amigos de su padre, se quedó mirando atentamente
a la joven, que sonreía bastante divertida.
-¿Qué hay ahí adentro?- preguntó
el bebé, que estaba sentado al lado de ella
en el sofá.
Los tres amigos se miraron divertidos.
-Un bebé- contestó Patty, a la vez
que sonreía.
-¿Un bebé?- repitió el niño,
extrañado y sin entender.
-Sí... ¿quieres tocar?
Van no contestó, quedó mirando a la
señora Atton y luego miró a su papá,
inseguro de lo que debía hacer. Tom lo animó
a hacerlo con una sonrisa.
-Vamos, hijo, no te preocupes- le dijo Misaki, al
ver que su hijo continuaba dudando.
El niño se volvió hacia Patty y, lentamente,
puso su mano en la panza de la joven.
-Papi...- dijo, después de estar un rato así.
-¿Si, Van?
-¿De verdad que hay un bebé adentro?-
le preguntó, mirándolo. Lo que le había
dicho Patty era algo que no podía comprender.
-Sí- le contestó Tom, acercándose
a él y tomándolo en brazos, sentándolo
luego sobre sus piernas -¿acaso no lo crees?
-Es que...
Van no dijo nada más, pero mientras los adultos
conversaban, miraba a Patty y murmuraba cosas, como
intentando comprender cómo era que un bebé
había llegado ahí.
-Que divertido es tú hijo- dijo divertido
Benji, mirándolo -eso de los bebés es
un gran misterio para él.
-Demás que también lo era para ti a
esa misma edad- sonrió Misaki -mientras no
me pregunte cómo se hacen los bebés,
estoy tranquilo...
-Yo creo que luego te va a salir con esas- dijo Oliver
-así que anda pensando muy luego en una respuesta
conforme a su edad.
-¿La cigüeña?- propuso Tom, mirando
al techo.
-Mejor el de la semilla- dijo Patty -o el del polen
y la abejita...
-Sí, puede ser...
-Papi- dijo de pronto Van.
-¿Sí?
-¿Y cómo va a salir de ahí el
bebé?- le preguntó. Price miró
divertido a Tom y se largó a reír.
-Ahm...- Tom miró a Patty, quizás pidiéndole
ayuda . No estaba listo para esa pregunta -es según...
pueden abrirle y sacar...
-Van, ¿quieres pastel?- interrumpió
la muchacha a Misaki. Como era de esperarse, el niño
inmediatamente se olvidó de la pregunta que
le hizo a su padre.
Una salvada. Misaki se dio cuenta que tenía
que empezar a pensar en las respuestas para su hijo...
Durante la tarde, los muchachos decidieron ir a la
casa de Benji para juntarse con algunos de sus amigos.
Y no eran pocos... estaban varios compañeros
del Nankatsu, e incluso también estaba Aoi
Shingo, junto a la hermana de Tom.
-Que bueno que te veo antes del matrimonio- sonrió
Misaki a su hermana -saludarte una última vez
como Yoshiko Yamaoka.
-No seas melodramático Tom- sonrió
Patty -pareciera que es la última vez que la
vas a ver.
-Ponte en mi lugar...
-Que celoso que eres...- suspiró la señora
Atton.
En un comienzo, Van se sintió un poco intimidado
con tanta gente desconocida en el lugar (aunque también
se sintió así por lo grande de la mansión
Price), por lo que no se separó de su padre
durante un buen rato.
Pero los demás estaban más que decididos
en hacer que el niño se sintiera cómodo
entre ellos. Y no les costó mucho convencerlos.
-Van...- dijo Bruce, acercándose al muchacho
sonriendo.
El niño se escondió detrás de
su papá. Tom sonrió ante la timidez
de Van, sin pensar que cuando él tenía
su edad era igual (XD)
-¿Quieres jugar con nosotros?- Bruce le mostró
un balón al niño, que se vio bastante
tentado en aceptar.
-Ve a jugar con ellos, Van- lo animó Misaki,
sonriéndole. El niño lo miró,
aun dudando -vamos, no te va a pasar nada.
Bruce empezó a dominar el balón, y
Van lo miró con atención.
-¿Vamos, Van?
El niño se separó de su papá
y a penas caminando se acercó a Bruce, tomando
entre sus manos el balón, que estaba en el
suelo.
-Es un avance- sonrió Paul.
----------------------------------------------------
La ceremonia del matrimonio no fue del todo novedosa
(o sea, fue igual que todas las demás).
Asistieron todos los amigos de los novios, lo mismo
que los compañeros de éstos, y los padrinos
fueron los hermanos de los futuros casados.
Pero Yoshiko tenía pajes: una sobrina de ella
que tenía la misma edad de Van, y él
mismo, que andaba vestido con traje negro.
-Se ve muy tierno vestido así- sonrió
Patty, mirándolo.
Ya todos estaban en la fiesta del matrimonio, celebrando
que uno más de ellos hubiera pasado a la fila
de los "casados".
Tom miró con orgullo a su hijo, que andaba
jugando con su nuevo tío Aoi y algunos más,
corriendo por todos lados.
-Está muy grande- suspiró Misaki -es
increíble como pasa el tiempo.
-Ja, pareces viejo hablando de esa manera- rió
la señora Ozora.
Habían algunas parejas bailando en la pista,
y otros sentados en sillas conversando o comiendo,
o haciendo las dos cosas.
En eso, Van se acercó a Patty, y la miró
con atención.
-¿Cuándo voy a poder jugar con él?-
le preguntó, mirando el vientre de Patty.
-Tendrán que pasar algunos años- le
dijo Tom, sonriendo -cuando nazca no va a saber caminar,
como tú, ni tampoco hablar...
-Ah... entonces no sirve, yo quería jugar
al fútbol con él...
El niño se fue, para volver a jugar con los
otros, que aprovecharon de descansar un poco. Por
las palabras que había dicho, tanto Tom como
Patty se habían largado a reír, de lo
más divertidos.
-No puedo creer las cantidades de cosas que se le
ocurren- dijo ella, riendo un poco más.
-Tienes que verlo, a veces me gustaría saber
qué cosas piensa para saber de dónde
saca cada cosa que hace y dice...
-Debe ser un chiste...
-A la larga, sí...
Patty había estado esperando la oportunidad
de poder hablarle de Azumi, y por fin la tuvo cuando
Oliver fue llamado por Armand para preguntarle quién-sabe-qué-cosa.
-Oye Tom, ¿y cómo van las cosas con
Azumi?- preguntó ella, como quien no quiere
la cosa. Tom la miró suspicaz -no me veas así,
sabes que lo que tiene que ver contigo me importa...
-No la he visto mucho últimamente- suspiró
Misaki -desde que se hizo novia de Jean me ha estado
evitando.
La señora Atton se quedó con la boca
abierta. Nunca se habría esperado algo así.
-¿Novia de Jean?- repitió, quizás
con la intención de entender un poco más
-pero... ¿cómo?
-Jean la invitó a salir varias veces, y parece
que la convenció- se encogió de hombros
él -casi no nos hemos hablado en algunos meses.
Patty miró al frente, confundida. No se esperaba
algo como eso, era la verdad. Le había tomado
por sorpresa todo eso.
-¿Y qué piensas hacer?- le preguntó
ella.
-¿Y qué podría hacer?, si Azumi
quiere intentarlo con Jean, bien por ella... a mí
no me tiene por qué importar...
-Pero lo hace...
-¿Qué cosa?- eso último que
había dicho Patty lo había sorprendido
un poco.
-Que es verdad que no te tiene que importar, pero
te importa, ¿no?, por eso te enojaste un poco
cuando te pregunté por ella.
Tom torció la boca un poco, algo molesto.
Odiaba cuando Patty tenía tanta razón.
-Digamos que es cierto lo que dices- murmuró
Misaki -¿acaso piensas que significa algo muy
importante?
-De echo, sí- sonrió divertida Patty
-y me gustaría que fueras más sincero
con tu persona y que lo reconocieras de una vez...
Misaki miró al frente. Otra más con
la insistencia de que debía buscarse novia
de una vez, ¿es que acaso nadie se acuerda
de Deyanira?
-¿También vas a empezar tú con
eso?- gruñó, ella lo miró sorprendida.
-¿A qué te refieres?- le preguntó,
confundida.
-A que Erika lo único que quiere es que me
consiga una novia, y parece que tú andas en
las mismas, ¿o me equivoco?
-La verdad es que no- contestó Patty -pero
no lo malinterpretes, porque lo hacemos con buenas
intenciones.
-Me importan un soberano bledo las buenas intenciones-
gruñó Tom -lo único que deseo
es estar tranquilo, al menos por un tiempo más.
-Una novia no significa que tu vida se vuelva un
caos...
-Según desde el punto de vista con que lo
mires...
-No has cambiado nada...- suspiró Patty -sigues
con los mismos pensamientos esos de la traición
a Deyanira y qué se yo...
-Lo que pasa es que tú no has pasado por la
misma situación- replicó Tom -por eso
no tienes idea lo difícil que es lo que ustedes
me están diciendo.
-Si tuvieras verdaderas ganas de hacerlo, no te costaría
tanto...- dijo ella.
Parecía que los dos se habían enfrascado
voluntariamente en una pequeña lucha de ideas...
y no deseaban dejarla.
-En estos momentos sólo me interesa mi hijo-
dijo Tom -no es importante tener una novia si lo tengo
a él conmigo.
-Esas sólo son excusas, Misaki.
Se quedaron en silencio, mirando para distintos lados.
Cuando Oliver volvió con ellos los encontró
a los dos molestos... pero en vez de calentarse la
cabeza, se encogió de hombros y continuó
con lo suyo.
---------------------------------------------
A pesar que le hubiera gustado quedarse unos días
más en su país, uno que otro compromiso
se lo impidió, así que no le quedó
otra que volverse a Francia.
Sus amigos lo fueron a dejar al aeropuerto, y mientras
caminaban por el aeropuerto...
-Es la puerta 6- decía Price, mirando los
pasajes de Misaki -la...
-Sí, ya escuché- lo interrumpió
Tom, mientras dejaba a Van de pie en el piso -no te
muevas de aquí, Van.
-Sí...
El niño se afirmó del pantalón
de su padre, mientras que él discutía
con sus amigos cosas que de verdad le tenían
sin cuidado. Miraba a su alrededor, fijándose
en todo...
El lugar estaba lleno, como era habitual, así
que en una de esas un hombre pasó descuidadamente
por el lado de ellos y, sin darse cuenta, pasó
a llevar a Van, que cayó al suelo.
Tom se dio cuenta de ello, y miró seriamente
a su hijo.
-Van, no puedes aguantar eso- le dijo.
El hombre se había detenido a unos pasos de
ellos, mirando unos papeles. Ante la mirada confundida
de todos los amigos de Tom, Van se puso de pie con
cierta dificultad y caminó hacia el hombre.
Al llegar junto a él, se afirmó de
la maleta de éste y le dio unas tres patadas,
para luego volver junto a su padre. Los que habían
notado la escena se partían de la risa.
-Misaki, ¿qué le enseñas a tu
hijo para que haga eso?- dijo entre risas Oliver,
mientras Tom tomaba en brazos a Van.
-Yo sabré... bien hecho, Van, así me
gusta...
Padre e hijo se volvieron a Francia minutos después.
El viaje fue pesado, sobre todo para Van, que no
estaba acostumbrado a eso, así que cuando llegaron
a París, el niño dormía profundamente.
Tom lo acostó en su cama a penas llegaron...
Estaba pensativo... no podía quitarse de la
cabeza las cosas que Patty y Erika le decían
cada vez que podían. ¿Acaso era muy
malo intentarlo nuevamente?, si nadie lo consideraba
así, entonces no había mucho problema.
Después de estar un buen rato pensando, se
decidió. Caminó hacia su teléfono
y marcó un número. Le contestó
una mujer.
-¿Si, quién habla?- escuchó
del otro lado.
-¿Marla?, soy Tom...- dijo.
-Ah, hola Tom- sonrió ella -que bueno que
llamaste. ¿Se te ofrece algo?
-Bueno, la verdad...- suspiró -es para preguntarte
si te gustaría salir conmigo.
|