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Capítulo XXIV: A considerar...
"Considerando... ¿debería ponerme
celoso de que Jean tuviera la GRAN idea de invitar
a salir a Azumi?", pensó Misaki, una tarde
de domingo en que su amiga estaba de visita (y ella
jugaba con Van)
-Tom, ¿por qué te quedaste callado?-
le preguntó Azumi, mirándolo curiosa
-te pregunté qué te parecía...
El joven miró con la atención a su amiga...
la quería mucho como para dejar que cayera
en el jueguito de Jean.
-Seré sincero, Zumi- dijo Misaki, seriamente
-no me parece que salgas con él...
-¿Por qué lo dices?- le preguntó
de vuelta Azumi, acomodando a Van en sus piernas.
-Vamos, Azumi, los dos conocemos muy bien a Jean-
contestó Tom, con cierto cansancio -es un desgraciado,
con todas sus letras... sólo va a querer jugar
contigo.
La muchacha suspiró antes de decir cualquier
cosa.
-Bueno, de todas formas, acepté salir con él...
Tom por poco se cae al escuchar las palabras de su
amiga. La quedó mirando antes de decir cualquier
cosa.
-Azumi... ¿me estás hablando en serio?-
le preguntó Tom, sorprendido.
-Claro, no te mentiría en algo así.
Además, no lo encuentro tan malo... es decir,
sólo es una cita, saldremos un rato, nada más...
-Pero si él no te toma en serio, ¿por
qué justamente tienes que salir con él?
-¿Y qué tanto sabes que dices esas cosas?-
replicó Azumi, molesta -además, sólo
será una cita...
-Sí... ya, igual tienes razón, pero...-
Tom estaba nervioso, no le gustaba que su amiga fuera
a salir con su cuñado... lo conocía
demasiado bien como para creer que sus intenciones
eran "buenas".
-No seas tan desconfiado- le pidió Azumi -además,
sólo será para divertirnos...- la muchacha
se quedó pensando unos momentos -además,
¡yo no tengo por qué estar dándote
explicaciones sobre lo que hago o no!
Tom suspiró, ya cansado. Su amiga no se daba
cuenta que él deseaba que Jean no fuera a jugar
con ella (como lo había hecho con demasiadas
chicas), no se lo merecía, sin contar que Hayakawa
era bastante seria...
-Insisto: no tienes que meterte...
-No entiendes lo que pasa- continuó dando la
lata Tom, Azumi suspiró con cansancio -conozco
a Jean, si te digo las cosas es por algo.
Hayakawa suspiró, dejando a Van en el suelo
(el niño había estado muy inquieto).
Misaki se sentó al lado de ella, mirando a
su hijo.
-Si te pido que no salgas con él... no me vas
a hacer caso, ¿cierto?- dijo Tom de pronto,
la muchacha demoró un poco en contestar.
-Sólo con una razón muy buena no iría...
Misaki pensó en una buena excusa, pero la que
se le ocurrió primero la desechó inmediatamente...
incluso se sorprendió de pensarla...
-No la encontraste- sonrió Azumi -así
que perdiste tu oportunidad de convencerme...
Tom torció la boca, sin decir media palabra
(aunque Hayakawa comprendió perfectamente que
estaba enojado consigo mismo) y se cruzó de
brazos.
-Después no quiero verte sufrir...
-No me convencerás con eso- sonrió ella,
poniéndose de pie -y ya me aburrí de
hablar de Jean, ¿por qué mejor cambiamos
de tema?
-Como quieras...
-¿Has vuelto a ver a Marla?- se apresuró
a preguntar Azumi, con la intención que Tom
no alcanzara a decir nada antes.
-... Sí, el otro día la vi...- contestó
Tom -quiere venir...
-Bueno, si vienes me avisas, para no aparecerme por
aquí...
Tom sonrió levemente. Las cosas no cambiaban
entre ellas, al parecer se seguían odiando
a muerte...
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-¿Sabes que estaba pensando?
-Ah, ¿y lo haces?
Pierre recibió un golpe en la cabeza, de parte
de su novia Leonor, que lo miraba bastante molesta.
El joven sonrió.
-Ya, disculpa... ¿qué era lo que estabas
pensando?
-Que podría organizar algo así como
una "reunión" en la casa de Tom...
Pierre suspiró, y miró a Leonor como
si no tuviera remedio.
-¿Quieres dejar de meterte en la vida del pobre
de Misaki?- le pidió, con voz cansada (aunque
también un tanto divertido) -el pobre no sabe
cómo sacarte de su vida...
-No hables así- gruñó Leonor
-si lo hago es porque quiero que tanto mi sobrino
favorito, como Misaki, sean felices...
-Hablas como si fueran responsabilidad tuya...
Leonor no contestó palabra, sólo miró
a otro lado. A Pierre le extrañó ese
actuar de la muchacha, y la quedó mirando unos
momentos antes de decir cualquier cosa.
-¿A qué se debió eso?- le dijo
él, la muchacha lo evitó -Leo...
-¿Qué cosa?
-Eso... cuando te dije que Misaki era responsabilidad
tuya, te quedaste callada... ¿por qué
fue?
-¿Qué?, ¿acaso no puedo quedarme
callada un rato?- le preguntó ella, intentando
sonreír.
-Eso no es normal en ti... Leonor, a mí no
me engañas...
-Si no te estoy engañando- replicó ella,
notándose que estaba nerviosa -no sé
de dónde sacaste eso ahora.
Pierre se quedó callado unos minutos. Leonor
comenzó a caminar sin siquiera avisarle al
muchacho, que extrañado intentó alcanzarla.
-Leonor, ¿qué te pasa?- le preguntó,
deteniéndola. Al verle la cara notó
que estaba llorando. -¿qué ocurre?
-Es que tú no entiendes...- murmuró
ella -no sabes nada...
-¿De qué hablas?- preguntó nuevamente
Alcide, sin entender palabra de lo que estaba hablando
ella. Se estaba preocupando.
Leonor se abrazó a él, llorando. Pierre
estaba entre sorprendido, un tanto preocupado... nunca
la había visto así. La chica siempre
tenía una contagiosa alegría, vitalidad
de sobra, lo que hacía que la mayoría
de las personas se pusieran de buen humor estando
cerca de ella... verla triste era casi imposible (o
al menos, a él nunca le había tocado,
a pesar del buen tiempo que la llevaba conociendo)
Esperó a que se calmara para intentar sacarle
lo que le ocurría, aunque tenía la pequeña
sospecha de que le iba a costar un tanto.
-¿Ya estás mejor?- le preguntó,
Leonor asintió con la cabeza -entonces, ¿ahora
me podrás decir qué es lo que te pasa?
-...- la muchacha suspiró, mirando hacia el
suelo -quizás encuentres que es una tontería...
-Claro que no... Leonor, en serio, me estás
preocupando de verdad con tu actitud- le dijo, y la
tomó de la mano -ven, vamos a sentarnos y a
tomarnos un café, para que me cuentes qué
es lo que te pasa más calmada.
El capitán francés la llevó a
la primera cafetería que encontró, y
entró con ella. Aunque tuvo que esperar un
buen rato para que ella comenzara a hablarle.
-¿Tiene que ver con Misaki?- le preguntó
él, intentando sacarle información.
-Sí... quizás...- murmuró ella,
con la mirada pegada al café -es con... Deya...
Leonor volvió a suspirar... Pierre pensó
que era mejor que ella hablara a su ritmo, así
que dejó de presionarla.
-Sé que puede que me esté equivocando...-
comenzó ella, de pronto -o que sólo
sea una tontería... pero a veces no puedo de
dejar de pensarlo... es un sentimiendo que no me ha
dejado nunca...
-¿De qué hablas?
-Es que me vas a retar...- murmuró. Pierre
cada vez entendía menos.
-¿Qué te voy a retar?, ¿y por
qué habría de retarte?- le preguntó
él -Leonor, ¿quieres decirme de una
vez qué es lo que te pasa?
-Es que... no es que me culpe de lo que le pasó
a Deya, pero no puedo evitar el pensar qué
sí pude haber hecho más por ella...
Ahora lo comprendía todo. A Pierre se le aclaró
todo lo que le ocurría a su novia de un momento
a otro.
-Ah, es eso...- murmuró, pensando muy bien
en las palabras que le diría (no quería
que se sintiera peor) -¿por qué piensas
eso de ti?
-Es que... yo me estaba quedando con ella mientras
Misaki andaba de viaje- contestó Leonor -pero
esa noche me invitaron a salir y...
-¿Preferiste eso?, ¿por eso te sientes
culpable?
-Por favor, no me lo digas en ese tono- dijo la muchacha
-no me siento culpable, porque fue ella la que me
obligó a salir... pero cuando llegué
al otro día y la encontré así
sí que lo hacía... pero me obligué
a no pensar eso.
Pierre permanecía en silencio, escuchándola
atentamente... quizás hasta con tristeza.
-Después llegó Tom del viaje... y ahí
le juré a Deya que nunca los iba a dejar solos,
ni a él ni a Van... hasta que él fuera
feliz...
-¿Y crees que eso es casándolo?
-Claro que no... pero todos lo han notado... Tom ha
estado muy bien este último tiempo.
-¿Y por casualidad piensas que eso ha tenido
que ver porque Azumi está con él?- inquirió
Pierre.
-Vamos, los dos lo hemos visto como se pone cuando
le decimos que Jean quiere invitarla a salir...
-¿Crees que Misaki quiere a Azumi?- volvió
a preguntar Pierre, aunque era de manera más
directa.
-Sí...
-¿Y por eso andas como Celestina entre ellos?
-No es sólo por eso... bueno, puede que sí...
pero no tiene nada malo. Los dos sabemos que ellos
de verdad se quieren.
-Pero creo que es mejor que ellos solos se den cuenta...
-Pierre, ¿qué no te das cuenta?. Tom
está reacio a tener una relación por
ahora, por Deya...
-Entonces deberías esperar a que termine su
duelo- le dijo Pierre, con voz muy tranquila -Leo,
por tu buena voluntad no trates de acelerar las cosas.
Quizás Misaki no se siente listo por ahora,
quizás el dolor que siente por la pérdida
de Deyanira aun es fuerte, a pesar que no lo demuestre
del todo...
-Sí... quizás tengas razón- murmuró
ella, después de unos momentos de pensar en
lo que él le había dicho. Al ver su
reacción, el francés le tomó
la mano.
-No te desanimes- le dijo, sonriendo -sé que
lo haces porque los quieres, sea o no una promesa
que le hiciste a tu prima. Sólo tenemos que
esperar un poco... y si Azumi quiere salir con Jean,
no le vendrá mal salir a divertirse un poco...
Leonor terminó por sonreír levemente.
-Bueno, pero igual voy a organizar esa pequeña
fiestecita en casa de Tom.
Pierre levantó los ojos al cielo, suspirando.
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Benji Price estaba bastante contento.
El día anterior había llamado a su amigo
Oliver y, sin insistirle demasiado, éste le
había asegurado que iba a ser el padrino del
primer retoño de los Atton (bueno, sólo
los llamó para asegurarse, porque ya se lo
habían prometido tiempo antes)
Llegó al entrenamiento muy animoso, seguro
de que ese iba a ser un día muy tranquilo...
-¡Buenas!- saludó, sonriendo ampliamente.
Algunos de sus compañeros le contestaron. Fue
Kaltz el que se le acercó.
-Oye, ¿sabes lo que supe?- fue lo primero que
le dijo.
-¿Qué cosa?
-Que la hermana de Schneider vuelve de Italia...-
fue lo que dijo.
Benji lo miró, casi con la boca abierta.
-¿De verdad?, ¿y cuándo te enteraste?-
le preguntó, sorprendido.
-Hace un rato... Schneider llegó diciéndolo-
le dijo le otro -¿ya no te sientes humillado?
-Nunca me he sentido así, ¿entendido?-
gruñó Price, mirando fue a su amigo.
En esos momentos le dio la impresión que el
"día tranquilo" se había esfumado
en tan sólo unos segundos -además, dejamos
todo muy claro la última vez que nos vimos.
-Si tú lo dices...- se encogió de hombros
su amigo -de todas formas, Schneider dijo que si te
veía cerca de ella, no respondía...
Benji bufó. Aun no entendía cómo
era que habían ocurrido las cosas, que había
quedado él como el "malo" de la relación
que ambos habían tenido... quizás qué
historia le habían contado a Schneider...
-Que no se preocupe- gruñó Price -no
me acercaré a ella, ni siquiera para saludarla.
Kaltz sonrió un poco, y decidió comenzar
a arreglarse para comenzar a entrenar.
Por otra parte, Ryu no había podido sacarse
de la cabeza lo que Schneider le había dicho...
la verdad era, que dudaba un poco de lo que le había
contado, pero...
Siempre había un "pero" para todo,
entonces decidió que toda esa duda tenía
que sacarla lo antes posible de su cabeza...
-Ya, está bien- murmuró -dejarás
de pensar en esto, tienes que concentrarte en tú
trabajo... pero, ¿y si de verdad Benji es un
desgraciado, como me dijo el otro?... ya, que horrible...
tengo que hablar con él lo antes posible...
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