| Capítulo XVIX:
Sorpresas.
Azumi rió un poco, divertida. Estaba al teléfono,
conversando con su amiga Ryu, que la había
llamado para ponerse al día
-¿Y de verdad te invitó a salir Benji?-
preguntó con diversión Hayakawa -¿aceptaste?
-Claro, ¿tu crees que no lo voy a hacer?.
Estaré enojada, pero no soy tonta. Salir otra
vez con él será de lo más divertido
-¿Divertido?, Ryu, a mi no me engañas-
rió Azumi a ti de verdad que te gusta
Benji, no puedes negarlo, y por lo que se ve, él
también cayó redondito a tus pies...
-Eso mismo... por eso seguiré con la misma
táctica: hacerme la enojada
-¿Hacerte?- preguntó Azumi -¿qué
ya no estas enojada?
-¿Tú crees que voy a estar enojada
con él después de tanto tiempo?- rió
de lo más divertida Ryu hace tiempo que
lo perdoné, de echo, ya esta todo olvidado...
-Mira tú... ¿y por qué estas
haciendo esto?, no deberías ser tan mala
-No soy mala, sólo lo estoy haciendo pagar...-
replicó Ryu ya, dejando de hablar del
bomboncito de Price, hablemos de tú bombón...
-¿Del mío?, ¿hablas de Jean?-
preguntó Azumi, haciéndose la loca,
puesto que sabía que su amiga se refería
a Tom, y no al hermano de Deyanira
-¿Jean?, ¡¿y quien es ese?!-
gritó la otra, escandalizada -¡claro
que no es ese!, hablo del bombón que te trae
babeando desde que te conozco...
-¿Y quien es ese?- volvió a preguntar
Azumi, aunque no pudo evitar ponerse colorada ante
la insistencia de su amiga
-¡Deja ya de hacerte la tonta!, ¡por
supuesto que hablo de Tom!- le gritó Ryu -¡Tom
Misaki!, el papá de Van Misaki, ¿te
acordaste?
-El no es mi bomboncito, como tú
le dices- refutó Azumi, intentando mantener
la calma -él es mi amigo, nada más...
-Otra vez con eso- suspiró Ryu el que
digas eso es como si yo dijera que Benji Price es
horrible y que lo odio, que me cae como...
-Ya, entendí el mensaje- la cortó Azumi
no tienes que ser tan explícita, ¿sabes?
-¿Qué no?, eres tan porfiada que lueguito
tendré que empezar a explicarte las cosas con
pizarra y tiza- bromeó Ryu -ya, dime, ¿cómo
van las cosas con él?
-Te seré sincera- dijo Azumi, tomando aire
-¡no van!
-¿Qué?, ¿cómo que no
van?, ¿y que has hecho este tiempo?
-¡Ryu, trata de entenderme aunque sea un poquito!.
Es viudo, aún recuerda a su esposa, no puedo
entrar y ponerme en el medio...
-¡Pero tampoco puedes sentarte a esperar el
momento en que Misaki crea que esta bien comenzar
con una nueva relación!- suspiró la
otra
-Pero... es que entiéndeme...- murmuró
Azumi además, no quiero perder su amistad
por una tontera mía
-Tus sentimientos no son una tontera, como tu dices...
-Pero tampoco puedo llegar y...- la interrumpió
le timbre de su departamento Ryu, me debo ir,
alguien viene...
-Bueno, otro día hablamos...
-Esta bien, adiós...
-Chao...
Azumi cortó el teléfono y fue a abrir
la puerta, se encontró con Jean, que traía
a Van en sus brazos
-¡Hola Azumi!- saludó el chico
-Hola, Jean... ¡hola Van!- saludó al
niño, que sonrió al escuchar su voz,
y pidió ir con ella -¿cómo estas,
Van?
-Te quiere mucho...- sonrió Jean, mirándolos
-¿Quieres pasar?- le preguntó la chica
-No, ya me debo ir... Tom viene un poco retrasado,
pero lueguito va a llegar...
-Bien, como quieras
-Adiós...- Jean se despidió de beso
en la mejilla y se fue. La chica entró en la
casa y esperó a que Tom llegara
-¿A que se debe su visita?- le preguntó
a Tom, después de hacerlo pasar
-Ah, venia a pedirte un favor- sonrió Misaki,
mientras observaba a Azumi tener a su hijo
-¿Qué cosa?
-Bueno, eso que te dije de hace unas semanas era
verdad
-¿Qué cosa?- preguntó Azumi
-Lo de buscar una casa- sonrió más
aún Tom a pesar que paso cerca de un
mes desde que se me ocurrió no se me ha olvidado.
Erika esta de acuerdo, la encontró una muy
buena idea
-¿Así que sigues con eso?- sonrió
Azumi en ese caso, no entiendo en que podría
ayudarte yo, Taro
-¿Cómo que en qué?, ¡en
elegirla, por supuesto!
-¿Hablas en serio?- le preguntó ella
-Claro que si, ¿tu crees que te bromearía
con algo así?. La verdad, es que me da la impresión
que yo no tengo buen ojo para esas cosas, así
que prefiero que tu me ayudes... en Leo mejor ni pienso,
quizás que barbaridad termina eligiendo...
Azumi se largó a reír, divertida
-Que malo eres con Leo...
-Pero si es verdad- replicó Taro tu
lo sabes, al menos Pierre la pone en una actitud normal
a la gente común
Hayakawa suspiró, mientras Van le tomaba el
cabello y se lo jalaba con fuerza
-¡Ahhhhhhh!- gritó la chica
-¡No te conté!- sonrió Misaki
-¿sabías que a Van le dio con agarrar
el pelo de las personas?
-Hum...
Benji Price esperaba con cierta impaciencia en una
plaza de Hamburgo. Esa tarde se juntaría con
Ryu
-¡Benji!- le dijo la chica al verlo. Se acercaba
a él casi corriendo y con una gran sonrisa
en su boca
-¿Cómo estas?- la saludó Price,
con un beso en la mejilla
-Muy bien, gracias- contestó ya, ¿a
dónde me llevas?
-Ah, eso es sorpresa- dijo el chico, de manera algo
enigmática así que tu sólo
me dejarás hacer las cosas a mi, ¿eh?,
y nada de preguntas
-Como digas
Los dos comenzaron a caminar por la calle. Benji
había pensado en llevarla a un restaurante
muy elegante, algo así como para impresionarla
-¿Sabes con quien hablé?- dijo ella
de pronto
-¿Con quien?
-Con Schneider- contestó ella tranquilamente.
Y también notó la pequeña mueca
de molestia que hizo Benji cuando ella sacó
el tema
-¿A si?, ¿y te viste con él?-
preguntó él, por decir algo
-La verdad, no- dijo ella sólo hablamos
por teléfono. Es muy simpático, aunque
tu eso lo debes saber, ¿lo conoces hace mucho?
-Se puede decir que si- contestó Benji, encogiéndose
de hombros -¿a que viene él, a todo
esto?
-Ah, es que él me contó... ¿es
verdad que saliste con su hermana?
En ese momento, Benji Price tuvo el deseo de tener
en frente de él a Schneider, sólo para
romperle la cara por lo mal perdedor que
era. Eso que hizo no era otra cosa que jugar chueco
-¿Y?, te quedaste callado- le dijo Ryu, insistiendo
en el tema -¿es verdad o no?
-Si, lo es...- contestó Benji, apretando los
dientes para poder decirlo. En ese momento se sentía
muy molesto
-Ah... ¿y cuanto estuvieron saliendo?- preguntó
ella nuevamente
-No mucho tiempo- suspiró Price la relación
con la hermana de Schneider fue muy corta, y eso te
lo puedo asegurar...
-No tienes porque justificarte tanto conmigo- sonrió
Ryu además, nosotros ni estamos saliendo
así que no tendría porque enojarme por
esto...
Eso del no estamos saliendo a Benji le
dolió en su orgullo (que era bastante alto),
pero prefirió no hacer comentario. Aunque Price
no lo supiera, Ryu estaba notando todas sus reacciones,
lo que la divertía más aún
-¿Te enojaste por alguna cosa?- le preguntó
ella con inocencia
-Claro que no, no tendría porque...
-Si, es que quizás malinterpretabas mis palabras-
dijo ella eso que no salimos... es la segunda
vez que me invitas a una cita, ¿tú crees
que con eso podría guiarme?
-¿Cómo así?
-Si, para saber si en el futuro podremos tener una
relación más seria...
Benji miró con confusión a la chica.
Le gustaba, no podía negarlo... pero tampoco
podía negar que habían momentos en que
no la entendía...
Y así de rápido como un pestañear,
Tom no se dio cuenta cuando su hijo ya casi estaba
cumpliendo un año de edad... el muchacho estaba
decidido a que cuando los cumpliera, ya estarían
viviendo en una casa, con un gran patio, para que
su hijo aprendiera a jugar fútbol...
Por otra parte, el matrimonio de Oliver y Patty por
fin había dado su primer fruto: Patty estaba
embarazada de su primer hijo, y Oliver andaba de lo
más feliz, contándoles a todos la buena
noticia
-Es que aún me parece un sueño- decía
Oliver, con sonrisa boba a Tom -¿lo puedes
creer?, Patty va a tener un hijo... ¡mío!
-Ey, Atton, a la hora que no es tuyo...- le dijo
Benji, con tono de broma
-No bromees, Price- gruñó Oliver -¿no
ves que me entran las dudas?
-Mish... ¿qué confianza le tienes a
Patty?
-Ya... estoy bromeando
-A todo esto, ¿qué te gustaría
que fuera?- le preguntó Benji supongo
que hombre...
-Ahm... la verdad, una niña no estaría
mal... digo, si es una niña como Patty será
la más linda que...- Oliver se detuvo ante
la risa que Benji no pudo aguantar -¿y ahora
de que te burlas?
-Es que de verdad que estas enamorado, incluso más
que cuando te casaste- dijo Benji, aún riéndose
un poco de su amigo estas muy mal, ¿sabias?,
siempre pensé que querías un hombre
para enseñarle fútbol
-Claro que me gustaría un niño, pero
tampoco puedo negarte que en ocasiones una niña
también me gustaría... la verdad, es
tan difícil tener que pensar en que sexo te
gustaría para tu hijo... quiero decir...
-Ya, ya, no digas más- lo cortó Price
me estas cansando con tus palabras de baboso...
-No seas antipático...
Benji, aunque aún no empezaba una relación
seria con Ryu Mari, se sentía muy bien con
ella. La chica, al parecer, aun no lo perdonaba del
todo, porque ves que se le presentaba la ocasión
le sacaba celos con Schneider
En Francia, las cosas estaban muy normales... bueno,
casi...
Tom batallaba para que Van comiera su papilla. El
niño hacía todo lo posible para que
su padre no lo hiciera...
-Van, hijo, en serio... nos estamos atrasando, tú
abuela se va a enojar mucho porque la haremos esperar...
-Pa...pa...
Misaki (padre... ¿o hijo? XD), se quedó
pasmado, mirando al niño, que comenzaba a reir
-¿Qué...?
-Pa...pa...
-Van... ¡me... me...!
En eso, tocaron el timbre del departamento. Se demoró
un poco en reaccionar e ir a abrir la puerta. Era
Jean, el hermano de Deya
-¡Hola, Tom!- lo saludó animadamente
el otro, pero al ver la cara de Misaki, se preocupó
un poco de que volviera a estar mal -¿te sientes
mal?
-¡No!, ¡Van me dijo papá!- dijo
el otro, sonriendo ampliamente
-¿Te dijo papá?, ah, entonces debe
saber decir Jean...
El francés casi corrió donde estaba
su sobrino favorito (como él le decía
a Van)
-¡Van!, ¿cómo me llamo yo?- le
dijo, poniéndose frente a él, el bebé
lo miraba con cierta curiosidad a ver, di Jean...
J-e-a-n...
Tom llegaba con ellos, cuando volvió a sonar
el timbre, Tom, algo molesto, volvió sobre
sus pasos y abrió la puerta, esta vez era Leonor
y Pierre
-¿Qué hacen aquí tan temprano?-
les preguntó Tom, un tanto confundido
-Mi tía Erika me encargó que le llevara
a Van...- contestó Leonor, y fue cuando escucharon
los intentos de Jean para que el bebé dijera
su nombre
-¿Qué le pasa a Jean?- preguntó
ella
-Ah, es que Van me dijo papá- contestó
con mucho orgullo Tom entonces Jean esta tratando
que diga su nombre...
-Ah... ¡en una de esas dice el mío!-
exclamó animada la muchacha, entrando al departamento
rapidamente. Pierre, con una sonrisa divertida, también
entró
-Uh, traes una cara de orgullo... estas peor que
cuando ganaron el mundial- bromeó el francés
-¡Leo, Leo!- decía la tía del
bebé -¡vamos, Van, di Leonor!
-Esos dos son peores que Van- dijo Pierre, mientras
él y Tom veían como Jean y Leo se disputaban
el lugar en frente de la sillita de comer del niño,
y decían sus nombres una y otra vez para ver
si él podía decirlos
-Si... bueno, Van tiene que terminar de comer...-
dijo Tom, sacando a los otros dos y volviendo al intento
que su hijo comiera todo por fin
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