| Capítulo XVII:
Historia de un sueño
Durante la estancia de Tom en Francia, este se hizo
muy cercano a Pierre Alcide y Luis Napoleón.
En ellos encontró buenos amigos y compañeros...
y fue debido a la insistencia de ellos que salió
con una chica, llamada Charlotte... no era que se
estuviera buscando una novia, al contrario, aún
sentía mucho la pérdida de Dey como
para estar pensando en salir con otras chicas, pero
Pierre y Napoleón fueron tan cargantes que
terminó aceptando por cansancio
Azumi fue la que se ofreció a cuidar a Van,
aunque ella no tenia ni la mínima idea del
lugar al que Tom iría... este prefirió
no decirle, si bien supuestamente ambos sólo
eran amigos, a Tom le importaba demasiado que la chica
Hayakawa no se enterara de nada...
Y bien, se encontraba jugando con Van mientras esperaba
que Azumi llegara. La chica llegó con una gran
sonrisa
-¿Y a dónde vas?- le preguntó
Azumi
-Eh... ah... con Pierre, eso...- sonrió un
poco. La chica lo miró suspicaz, puesto que
lo conocía muy bien -¿por qué
me miras así?
-Porque hablaste de la misma forma a como estábamos
en el colegio y salías con otras chicas- contestó
ella, sonriendo un poco
-¿Qué?, ¡estas loca, Azumi!.
Cuando salía con otras chicas durante la escuela
no tenia que pedirte permiso...
-Si yo no dije eso, pero cuando te preguntaba te
ponías de lo más nervioso, ¿o
acaso no te acuerdas de eso?
Tom prefirió no contestar, así que
se despidió de Van y caminó a la puerta
-Ya, llegare en un rato...
-Que te vaya bien- sonrió Hayakawa
La verdad, Charlotte era una chica de lo más
simpática, en eso Pierre y Napoleón
no se equivocaron, pero...
Ella le hablaba y le hablaba, pero Tom no podía
concentrarse en lo que decía... no podía
dejar de pensar que, en cierta forma, estaba traicionando
a Dey por estar saliendo con una chica tan sólo
después de seis meses de su muerte
Pero a pesar de todos esos pensamientos, no podía
negar que lo había pasado bien...
Cuando llegó al departamento, algo desanimado,
se encontró con una Azumi completamente nervios,
y algo pálida
-Azumi, ¿qué pasa?- le preguntó
con preocupación, la chica sonrió al
verlo
-¡Tom!- dijo, acercándose a él
Tom...
-¿Ocurrió algo grave?- le preguntó,
tomándola de los hombros. La chica parecía
estar a punto de sufrir un ataque de nervios
-No, pero... si, pero...- balbuceaba, nerviosa
-Cálmate- le dijo Tom, mientras la llevaba
a sentarse en el sofá. El se sentó a
su lado también -¿ahora, ¿qué
fue lo que ocurrió?, ¿le paso algo a
Van?
-No...- dijo ella, en un murmullo
-¿Entonces?- preguntó Tom, pacientemente
-La... yo la vi...- contestó Hayakawa. Durante
unos momentos, Tom no entendió a que se refería,
después no lo creía
-¿Viste?- preguntó, sin querer creerlo
-¿viste a quien?
-A... a Deya...
-¡¿Qué?!
-¡Es verdad, Tom, la vi!- exclamó ella,
pensando que Tom no le creía -¡es en
serio!. Después que te fuiste me puse a jugar
con Van entonces alguien cerró la puerta de
tú cuarto. Fui a ver y en el pasillo la vi...
estaba ahí...
-Pero...
-En un comienzo no la reconocí. Ella me reclamó
que debía cuidarlos bien a Van y a ti durante
su ausencia, que no debía dejarlos solos...
yo le dije que tú no me habías dicho
que estaba dentro del departamento y cuando le pregunté
quien era, Van empezó a llorar. Cuando volví
momentos después ella no estaba...
Misaki no dijo palabra. Estaba metido en sus pensamientos...
¿Dey estaba otra vez por ahí?. Era verdad
que después que llegó de Japón
seguían ocurriendo cosas extrañas en
su departamento, pero nunca le había ocurrido
a otra persona que no fuera él...
-¿Me crees, Tom?- le preguntó Azumi,
suavemente
Tom la miró y luego sonrió
-Por supuesto que si, Azumi, claro que te creo...-
dijo él, abrazándola
Estaba algo confundido... no entendía aún
porque estaban ocurriendo todas esas cosas...
Una vez que Azumi se tranquilizó, Tom llamó
por teléfono a Patty, que se había enterado
que iba a salir con Charlotte y le había obligado
a prometer que una vez que llegara a casa, le contaría
todo con lujo de detalle
Ambos llevaban bastante tiempo conversando sobre
la cita
-¿Y no te gustó?- le preguntó
la señora Atton -¿acaso era muy fea?
-No se trata de eso, Patty, y lo sabes- dijo Tom,
algo casado de que todos le insistieran sobre lo mismo
tú sabes que...
-Si, Tom, lo se, lo se...- suspiró Patty pero
aún así...
-Patty...
-Esta bien, no insisto más... ¿y cómo
esta Azumi?- preguntó Patty, cambiando completamente
de tema
-¡Ah!, había olvidado contarte...
-¿Qué cosa?
-Que Azumi hoy cuidó a Van mientras yo salía
con Charlotte, ¿y sabes lo que me dijo?, que
Dey se le había aparecido a ella también...
-¿Qué cosa?
-Es en serio. Le hubieses visto la cara, estaba palidísima
cuando llegué...
-¿Y qué le dijo?
-Según me dijo, que no debía dejarnos
solos ni a mi ni a Van- contestó Tom. Patty
demoró unos momentos en decir algo
-Quizás Dey si acepta que pase algo entre
ustedes- dijo, con una voz algo chillona debido a
la emoción que le había causado su descubrimiento
-Patty...
-¡Vamos, Tom!, no me puedes negar que te gustaría
eso, ¿no?
-Ya, me tienes cansado, estas igual que Benji, ¿sabes?,
llegan a ser desesperantes los dos
-Sabes que lo hacemos porque nos preocupas...
-El echo que no tenga esposa, novia o algo así
no significa que este mal, ¿sabes?. Al contrario,
en estos momentos estoy bastante tranquilo y, por
ahora, lo que más me preocupa es el bienestar
de Van...
-Bien, dicho, Misaki. En serio, bonitas palabras-
le dijo Patty, con un tono de voz sarcástico
pero dime, ¿de que te sirve hacer todo
lo posible para que Van este bien, si tú no
lo estas del todo?. No le puedes dar a otro algo que
no tienes...
-¿A que te refieres?, ¿a que soy un
amargado?
-Ya, si no estoy diciendo eso- le dijo la otra te
gusta cambiar de tema cuando no te conviene, ¿eh?
-Por supuesto, no soy tonto...
En ese momento, Van empezó a llorar
-Eh... Patty, Van esta llorando, debo ir a verlo...
-¿Es verdad?- le preguntó la otra,
con cierta desconfianza
-Si quieres te lo pongo al teléfono, Ozora-
replicó Tom, de manera sarcástica
-No, no es necesario... anda a verlo
-Bueno, chao Patty
-Adiós
Los dos chicos colgaron el teléfono y Misaki
fue a ver a su hijo...
Dias después, Tom llegó del entrenamiento
con su equipo, y abrió la puerta de su departamento.
Para su extrañeza, no había nadie
Normalmente, él iba a dejar a Van a la casa
de Erika, donde ella se encargaba del bebé.
Pero ese día, extrañamente Leonor había
decidido cuidarlo, llegando bastante temprano y quedándose
en el departamento
Entró llamando a la prima de Dey, pero nadie
contestaba. Sobre la mesita, encontró una nota
de la chica, en que le decía que había
sacado a pasear a Van con Pierre, que
había ido a buscarla durante la mañana
Así con eso, se sentó sobre el sofá.
¿Qué podía hacer?, sin Van en
casa sus labores se reducían prácticamente
a nada. Miró a su alrededor y pensó
en limpiar bien el cuarto del bebé... se iba
a levantar, pero de pronto le dio un sueño
muy fuerte, y comenzó lentamente a quedarse
dormido sobre el sofá...
Entró al departamento, y sintió una
música muy fuerte dentro
-¿Dey?- preguntó al aire, intentando
que la chica lo escuchara. Momentos después,
la chica se asomó desde el cuarto de ellos
-¡Hola, amor!- le dijo, acercándose
a él y plantándole un beso
-¿Por qué la música tan fuerte?-
le preguntó Tom, mientras cerraba la puerta
-Ah, es que este grupo es muy bueno- le dijo ella,
sonriendo tú nunca has querido escucharlo,
que pesado eres...
-Es que no me gusta- le dijo él, sonriendo
un poco ni siquiera se como se llaman...
-Se llaman La oreja de Van Gogh- le dijo
ella, seriamente mira, te quiero mostrar una
canción, apuesto que la conoces...
La chica se dirigió rápidamente al
equipo de música y cambió la canción
que escuchaban. Tom la miraba con algo de diversión...
Tom se quedó de una pieza cuando empezó
la música, por supuesto, la reconoció
inmediatamente...
Promete que serás feliz...
Tom se despertó de un salto
Estaba todo en silencio, y el departamento a oscuras,
puesto que ya había anochecido
Se puso de pie inmediatamente, casi corriendo hacia
el equipo de música. En realidad, se dirigió
a los CD´s que estaban alrededor. Comenzó
a buscar uno de los CD favoritos de Deyanira, uno
que era de La oreja de Van Gogh, que tanto le había
insistido la chica que escuchara, aunque fuera una
sola vez. El nunca lo había hecho...
Buscó durante unos momentos más y de
pronto reaccionó. No iba a estar ahí,
puesto que él habia tomado muchas de las pertenencias
de Deya y las había metido en cajas, guardándolas.
Así no se acordaba mucho de ella
Se puso de pie nuevamente y miró alrededor,
pensando... primero, caminó al cuarto de Van
y buscó sobre el closet del niño, eran
cerca de cinco cajas. Tomó tres de ellas y
se dirigió al sofá nuevamente, sentándose
ahí
Su impulso y algo de ansiedad casi le hacen derramar
el contenido de la caja de una sola vez, pero intentó
calmarse y no ser controlado por su nerviosismo
Abrió lentamente la caja, sintiendo algo de
temor por lo que vería... eran, más
que nada, papeles de la chica. Comenzó a buscar
y después de unos momentos empezó a
desesperarse, puesto que no había ninguno de
sus CD´s
Terminó, sin poder evitarlo, vaciando el contenido
sobre la alfombra, sentándose en el suelo y
buscando. Luego, tomó otra de las cajas y la
vació sobre la otra, buscando entre libretas
y uno que otro cuaderno algún CD. Luego, la
otra caja, con el mismo resultado
Casi corrió al cuarto de Van para buscar las
otras dos cajas, cuando llegó al sofá
las vació descuidadamente y buscó de
una manera casi desesperada, sin éxito...
Buscó otras cajas en cajones de los muebles
de la biblioteca. Encontró otras dos, algo
más grandes. Vio que contenían fotografías,
después de sacarle el contenido sobre la alfombra
Fuera del edificio, estaban llegando Leonor, Van
y Pierre, después de una casi agitada salida
para el bebé. Los tres, fueron al ascensor
-Espero que Tom no se haya molestado porque salí
con el niño- dijo ella
-No, más se hubiera enojado si lo hubieras
dejado solo en el departamento
Leonor lo miró con la cara seria, y el otro
rió un poco. Minutos después ambos estaban
en el piso en que Tom vivía, y se dirigieron
al departamento. Tocaron...
Para extrañeza de ambos, nadie les abrió
durante unos momentos. A Leonor le extrañó
muchísimo, puesto que ella sabia que después
del entrenamiento, Tom iba directamente a su casa
para ver a Van. Volvió a tocar
-Quizás salió con Charlotte, otra vez-
dijo Pierre, encogiéndose de hombros
-Los dos sabemos que no- dijo Leonor, entregándole
al niño tú también estabas
cuando Tom dijo que salir con ella lo hacia sentirse
algo culpable, así que no lo volvería
a hacer...
-Hum...
Leonor volvió a tocar y, momentos después,
Tom les abrió la puerta
-¿Qué no pueden esperarse?- les reclamó,
molesto. Los otros lo miraron con cierta confusión
-¿Esperar?, estamos afuera cerca de cinco
minutos- le dijo Leonor
-Podían esperar más...
Los muchachos entraron y se quedaron con la boca
abierta, puesto que todo el lugar estaba muy desordenado,
con cosas regadas por el suelo
-Tom, ¿qué paso aquí?- le preguntó
Leonor, con cierta preocupación. Estaba pensando
seriamente en la posibilidad que Misaki se hubiera
vuelto definitivamente, loco
-Estoy buscando algo- contestó escuetamente
Misaki
Leonor y Pierre se miraron de reojo
-¿Qué se te perdió, Misaki?-
le preguntó Pierre -¿tú juicio?
-Que chistoso Pierre, no sabes cuanto ayudas- gruñó
Tom, tomando en brazos a Van no es por echarlos
pero estoy ocupado
-Oye... si ya te volviste loco, dilo con confianza,
no te vamos a encerrar- le dijo Pierre, Leonor le
pegó un codazo. No tenia deseos de moverse
de ahí, principalmente por Van
-Si quieres me quedo esta noche con Van- le dijo
ella, sonriendo un poco y rogando que aceptara
Misaki pensó en sus posibilidades... si Van
no estaba ahí, podría buscar más
tranquilo el dichoso CD que se había desaparecido
de la faz de la tierra
-Esta bien- aceptó, pareciendo tranquilo te
lo agradecería mucho
-Genial, iré a prepararle el bolso- dijo Leonor,
dirigiéndose al cuarto del niño
-¿Quieres un café?- le ofreció
Pierre
-Si quieres, tomas tú, yo seguiré buscando
-Como quieras...
Tom fue a su cuarto y buscó en las cajas que
tenia ahí... estaba decidido a no quedarse
con la duda de si en ese CD salía o no la dichosa
canción. Minutos después Pierre y Leonor
se fueron, no sin que Tom se hubiera despedido de
su hijo...
Pero, finalmente, se rindió rato después...
Se sentó en el suelo, apoyando su espalda
en la cama. Se sentía mal, nuevamente... solo.
No lograba comprenderlo, estaba seguro que todas las
cosas de ella la había guardado
en cajas, y que todas las tenia él...
En eso, una música empezó a sonar en
todo el lugar... era esa canción...
Se levantó y casi corrió al living,
pero cuando llegó no pudo hacer nada, puesto
que estaba ella ahí, sonriéndole
-Te faltó buscar en cierto lugar- le dijo
Deya días después que me fui tomaste
este disco y lo tiraste lejos, cayendo debajo de unos
muebles
Tom de pronto recordó... era verdad, unos
días después de la muerte de Deya, unos
momentos en que estuvo solo, empezó a escuchar
el CD pero no lo soportó mucho. Lo metió
en la caja y lo tiró, el asunto desapareció
y nunca más volvió a preguntarse por
él
Perdona que entre sin llamar.
No es esta la hora, y menos el lugar.
Tenia que contarte
Que en el cielo no se esta tan mal.
-Que mala memoria tienes- le dijo ella, acercándose
a él
-La verdad... no recuerdo muchas cosas de esos días-
musitó Tom, viéndola. Le parecía
todo tan extraño, puesto que no se veía
extrañado con su presencia, al contrario, sentía
que era de lo más natural
-¿Has notado que esta canción se parece
a un vals?- le dijo ella, cuando estaba frente a él
Mañana ni te acordarás
Tan sólo fue un sueño
Te repetirás
Y en forma de respuesta
Pasará una estrella fugaz
-¿Un vals?- dijo él, poniéndole
atención a la música
Sonrió, y se acercó a ella, comenzando
a bailar siguiendo el ritmo de la música
-¿Te gusta esta canción?- le preguntó
ella
-Deja de ser tan burlona, ¿quieres?- le dijo
él, con una voz algo molesta
Ella rió
Y cuando me marche estará
Mi vida en la tierra en paz
Yo sólo quería despedirme
Darte un beso y verte una vez más.
-¿Qué tal te ha ido?- le preguntó
Tom, sin saber que más decir
-Anda, Tom- le dijo ella no seas así,
¿cómo no vas a tener mejor tema de conversación?
-Oye, ¿quieres dejar de molestarme?
-No seas así... mejor disfrutemos estos momentos...
Promete que serás feliz
Te ponías tan guapo al reír
Y así, sólo así quiero recordarte
Así... como antes
Así... adelante
Así... vida mía mejor será así
Los dos bailaban, abrazados...
Sin querer, Tom recordó la primera vez que
bailaron juntos. Ambos estaban en Japón, y
era el 14 de febrero y se andaban escondiendo de Oliver
y Patty, que también habían salido juntos
ese día...
Ella le cantaba al oído la canción...
Finalmente, Tom no se equivocaba: esa canción
era un mensaje para él
Ahora debes descansar
Deja que te arrope como años atrás
¿Te acuerdas cuando entonces
Te cantaba antes de ir a acostar?
-Estas haciendo un gran trabajo- le dijo ella Van
esta creciendo mucho, y se ve que es feliz...
-Estoy tratando de hacerlo lo mejor posible...- dijo
Tom
-Y lo estas logrando, de verdad...
-Me haces mucha falta- dijo Misaki, sin poder evitarlo,
ella lo miró unos momentos sin contestar
-Ustedes igual a mi, pero no se puede hacer nada...-
le contestó Deyanira
Tan solo me dejan venir
Dentro de tus sueños para verte a ti
Y es que aquella triste noche
No te di ni un adiós al partir.
-Pero tú sabes que siempre estaré contigo,
apoyándote en todo lo que haces...
-Me gusta creerlo...
-Pues créelo, porque es verdad. Cada vez que
te mandes una embarrada te vendré a jalar de
las patas...
-Ya, con todo lo que has hecho, ¿crees que
me asustaré?
-Buen punto...
Y cuando me marche estará
Mi vida en la tierra en paz
Yo solo quería despedirme
Darte un beso y verte una vez más.
Continuaron bailando el resto de la canción
los dos... Tom se sentía, en esos momentos,
tranquilo... pero no se puede decir que feliz, puesto
que estaba conciente que todo eso en un momento se
terminaría y que volvería a la triste
realidad...
-No quiero verte triste- le dijo ella
-No quiero que te vayas... quiero que estés
conmigo
-Tom...
-Todo esto es mi culpa, perdóname, por favor
-Nada de esto es tú culpa, no quiero que pienses
eso porque ahí si que me enojaré contigo...
Quizás... quizás nosotros no estábamos
destinados a estar juntos...
-No, es mentira eso...
-Nunca lo sabremos... ya veras que encontrarás
a otra persona
-No podré amar a otra que no seas tú
-No digas eso...- le susurró ella, sonriéndole
un poco ya veras que así es, y no es
nada malo que te busques a otra persona. Mientras
estuvimos juntos yo fui muy feliz, no quiero que por
mi tú ya no lo seas
Tom no contestó, Deya se separó un
poco de él
-¿Me prometerás que ya no llorarás
más por mi?
-Pero...
-Prométemelo, así yo estaré
tranquila
-Esta bien... lo intentaré
-Así me gusta... sabes que te amo, y que siempre
lo haré, por eso no quiero verte triste, y
mucho menos por mi causa... si tú eres feliz,
yo también lo seré
Tom terminó por sonreír. Dey se acercó
a él y lo besó
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