|
Capítulo XII: Para Reconquistarte...
Ambos se quedaron en silencio durante unos momentos,
para luego (Tom), volver la mirada a Van
En esos momentos, entró Benji, y le entregó
el celular a Misaki
-Ya le avisé a tú mamá, Tom-
dijo vendrá lo antes posible
-Gracias...
Durante el resto de la jornada, llegaron varios a
ver a Tom y Van. Misaki se mostraba ya bastante animado,
debido a la mejoría que su hijo mostraba
-¿Por qué no te vas a dormir?- le preguntó
Yumiko a Tom
-No te preocupes, mamá- dijo Tom, sonriendo
levemente estoy bien...
-Tú cara dice lo contrario- le reclamó
Yoshiko
Misaki suspiró, ¿qué nunca lo
dejarían tranquilo?. En eso, golpearon la puerta
-Permiso- dijo Ryu, asomándose
-Ah- dijo Benji, sonriendo -¿estás
lista?
-Sí, te venía a buscar. ¿Cómo
está Van?
-Bien, gracias- respondió Tom, a punto de
estallar de la risa y mirando muy suspicaz a su amigo
Price, que lo ignoraba descaradamente
-Ehm...- el portero japonés dudó iré
a almorzar Tom, después vuelvo
-Vale... y cuidadito con lo que hacen, ¿eh?-
dijo, sin poder controlarse, recibiendo una mirada
de odio de Benji
Una vez que se fueron, el número 11 estalló
prácticamente en carcajadas
Patty llegó al hospital y, a lo lejos, vio
a sus amigos. Entre ellos estaba Oliver
¿Qué hacía?. Estaba terriblemente
preocupada por Van, pero no quería ver ni a
Tom ni a Oliver... se mentía, al segundo se
moría por verlo
Se quedó unos momentos de pie, indecisa, y
suspiró
Es mejor ahorrarnos problemas pensó.
Dio media vuelta y comenzó a alejarse
-Patty...- murmuró Bruce, que la había
visto y le pareció de lo más extraño
que la chica comenzara a alejarse
-¿Patty?, ¿dónde la viste?-
le preguntó algo desesperado Oliver, que lo
había oído
-Se acaba de ir
Oliver corrió para alcanzarla
Se sentía un tanto culpable. No sólo
por haber golpeado a Tom sin conocer bien las circunstancias
en que ocurrieron las cosas, sino también porque
lo que más le había pedido Nakazawa
era que no se molestara, y que la dejara terminar...
había hecho todo lo contrario
Salió del hospital y la buscó con la
mirada
-¡Patty!
Ella se detuvo en seco, dudando. Luego continuó
su camino
-¡Patty!
Por fin la había alcanzado. La detuvo suavemente,
afirmándole delicadamente el brazo
-¿Qué quieres, Oliver?- le preguntó
ella, mirando al suelo
-¿Por qué me evitas, Patty?
Misaki estaba de lo más entretenido mirando
la escena, solo en el cuarto. Tranquilo, se podría
decir...
-¿Qué tanto miras?- escuchó
-Ah, Benji- dijo, con tono pícaro -¿y
cómo te fue hoy con Ryu, eh?
-Hum...- fue toda la respuesta de Price
-Sí que sabes hacerla, ¿eh?- continuó
Tom, molestando a su amigo -¿quién diría
que te gusta la chica que te insultaba en la calle,
eh?
-¡Córtala, Misaki!- le exigió,
Tom comenzó a reírse cómo
se nota que Van está bien, tú sentido
del humor vuelve enseguida...
-Jejejeje
-Ya, dime de una vez, ¿qué tanto miras?
-Ah, a nuestro querido Oliver reconciliarse con Patty
-¿De verdad?- Benji se acercó curioso
-¿tú crees que se reconcilien?
-Ya estaría bueno... estos dos ya me han dado
muchos dolores de cabeza durante mi existencia...-
suspiró Tom, continuando con su vista hacia
la pareja
Los dos estaban en silencio. Como Oliver notó
que ella no le iba a responder, la abrazó
-Te quiero dar algo...
-¿Qué cosa?
-No quiero que lo tomes como una presión-
dijo Oliver, sacando de su bolsillo una cajita roja.
La abrió, y se veía un anillo
-Oliver...- Patty sentía que se ponía
roja
-Te amo, Patty, y juro que voy a reconquistarte
Patty miró a Oliver, algo sorprendida. Lo
abrazó
-Para reconquistarte reconstruiré la primavera,
para regalarte flores, y perdones mis torpezas. Para
que no me olvides bailaré con las estrellas,
para entrar en tus sueños liberados de promesas.
Y cada paso, cada gesto, lo haré con el corazón,
para que tú vuelvas con mi amor...
Patty rió levemente. Oliver nunca le había
cantado (y menos al oído). Atton también
sonrió
-Para reconquistarte, me haré amigo de un
milagro, para que encienda en tú boca la ternura
de mis labios. Para que no me olvides hablaré
con la nostalgia le diré que me acompañe,
y la llevaré a tú casa. Y cada paso,
cada gesto, lo haré con el corazón,
para que tú duermas con mi amor
Oliver la besó tiernamente
-Te amo, Patty
-... Yo también te amo, Oliver
Desde una ventana del hospital, dos personas sonreían
satisfechas
Tom cabeceó nuevamente, así que decidió
ponerse de pie
-Hablé con tú padre- le dijo Yumiko
dijo que eras un tonto y que estaba molesto
contigo porque no le dijiste lo de Van cuando llamó
-Lo sé, mamá- dijo Tom, de manera cansada
-¿Hablaste con él?
-No, lo conozco- respondió
-¿Qué dijo el doctor?
-Que por precaución lo dejará hasta
mañana hospitalizado
-Te propongo algo
-¿Qué cosa?
-Ve a casa...
-Pero...
-Ve a casa, dúchate, come algo, descansa y
vienes a quedarte en la noche
Tom sonrió... no era tan mala idea... aceptó
sonriendo
Llegó por fin a la casa, y lo primero que
hizo fue meterse a la ducha. Estuvo bastante rato
bajo el agua, disfrutando
Después de la agradable ducha, se sentó
en la cama, mientras se secaba un poco el cabello.
Se dejó la toalla sobre la cabeza unos momentos,
mientras miraba la oscura habitación
Cerró levemente los ojos, pero los abrió
cuando el móvil que estaba sobre la cuna de
Van comenzó a moverse y a tocar la suave música
Se acercó lentamente (intentando encontrar
alguna solución lógica... por supuesto
que no la encontró) e hizo que el móvil
se detuviera... pero, esta vez el ruido venía
de la cocina; se quedó quieto, esperando no
sabía qué cosa...
¿Qué podía ser aquello?. Hacía
bastantes días estaban ocurriendo cosas extrañas
en su casa (y justamente cuando estaba solo)... no
había querido tomarle importancia, pero ya
se estaba preocupando
Con algo de temor salió del cuarto, mirando
alrededor. Todo estaba en su lugar
Decidió olvidar el incidente y volver al hospital.
Comió algo rápido y salió de
su casa
En el momento en que llegó al hospital, ya
era de noche. Se encontró con Benji
-¿Me acompañas un café?- le
dijo, al verlo
-Yo... no es por darte la cortada, Benji, pero quiero
ver a Van
-Tú mamá está con él,
además, no se irá a ninguna parte, así
que descuida...
-Sí, pero...
-¡Ya!, deja, necesito hablar contigo
Price agarró del brazo a Tom y lo arrastró
con él al casino, en donde lo sentó
con una humeante taza de café en frente
-... Definitivamente me volveré adicto...-
suspiró Misaki
-¿A qué?- le preguntó Benji
-Al café... si supieras cuánto he tomado
últimamente
Price sonrió a medias por el comentario
-Supe lo de Oliver- dijo, de pronto. Tom lo miró
por unos instantes, y luego sonrió nuevamente
-Ah, ya veo porqué me trajiste
-No creas que es para un interrogatorio, ni mucho
menos...
-¿Entonces?
-Mira Tom- comenzó Benji hablé
con Patty, para preguntarle cómo fueron las
cosas en realidad (algo que el tonto de Oliver, no
hizo), y me contó lo de los sueños que
tenías...
-Ya... ¿a dónde quieres llegar?, sólo
son sueños, y ya
-Bueno... en realidad...- Benji dudó unos
momentos -creo que el hecho de que vieras a Deyanira
en otra persona, puede ser una señal de que
algo te está ocurriendo...
Tom miró a Benji, demasiado serio para el
gusto del último
-¿Insinúas que me estoy volviendo loco?
-¡Yo no he dicho eso!- se apresuró a
aclarar Price no pongas palabras en mi boca
-¿Entonces?
-A como estás... ¿todo se encuentra
bien?
Misaki suspiró... otra vez con lo mismo
-Sí, Benji, todo está bien
-¿Seguro?
-Por supuesto, amigo, ya estoy bien...
Tom llegó a la casa acompañado de su
hermana Yoshiko
-Bien- dijo ésta ya llegamos. Yo me
encargaré de Van, ahora ve a dormir
-Pero...
-¡Ve ahora, Tom!- le exigió (o más
bien, le gritó) tienes que dormir, no
los has hecho estas noches... tienes que reponerte
de alguna manera
-Está bien- dijo Tom, sonriendo tienes
razón
Misaki se acostó, y durmió... durmió...
y durmió
Yoshiko se hizo cargo de Van y se quedó a
dormir esa noche; al día siguiente, cerca del
medio día, Tom se despertó
Fue al comedor, en donde Yoshiko lo esperaba con
su desayuno. Se sentó a la mesa, y bostezó
-¿Cómo dormiste?- le preguntó
ella, sonriendo
-Mm... muy bien... hacía tiempo que no dormía
tanto- dijo, sonriendo
-Tienes cara de sueño- le dijo Yoshiko, molestándolo
-Seguiría durmiendo...
-¿Y en qué chocas?
-En que ya te tienes que ir a tú casa
-Bueno... como digas
-¿Cómo se portó Van?
Tom y Yoshiko pasaron casi todo el día juntos,
conversando animadamente
-¿Así que las cosas con Aoi van bien?
-Bueno... sí, pero es un tanto difícil,
siendo que éste vive tan lejos
-Comprendo... pero si los dos se quieren de verdad,
van a pasar este problema... sólo mira a mi
amigo Oliver con Patty
-Gracias por tus palabras, Tom, necesitaba escuchar
algo así
-¡De nada!, en todo caso, es verdad- dijo,
Yoshiko sonrió
-Bueno, Tom, yo me voy
-Adiós, Yoshiko, y gracias, de verdad
-De nada... cuando estés cansado, llámame,
siempre que pueda, te ayudaré
-Gracias
-¿Hablaste con Tom?
-No- respondió Oliver creo que no habría
sido el momento adecuado, por lo de Van
-Tienes razón, pero Van hace dos días
que regresó a su casa, Oliver, ya no tienes
excusa...
-... Benji, no se me ocurre qué le puedo decir.
Patty ya me contó todo lo que ocurrió,
no fue culpa de él...
-Lo sé, pero aún así debes aclarar
las cosas con Tom... es en serio, Oliver, ¿recuerdas
lo que ocurrió el año pasado?
-Sí... como olvidarlo...
-¿Ves?, ve y habla con él
-Pero...
Benji suspiró, contrariado... sí que
le había tocado un amigo cabeza dura...
-... está bien, Benji- suspiró Oliver
iré a hablar con Tom...
-Verás que es la mejor solución...
a todo esto, ¿notaste que está extraño?
-¿Extraño?, ¿extraño
cómo?
-No sé...- respondió Price, recordando
las palabras de su amigo en el casino del hospital
-¿Por Deyanira?
-No... no era por ella, estoy seguro... aunque no
quiso decirme
-Ya sabes cómo es... bueno, ahora se lo sacaremos
-Patty, hija, ¿estás bien?
La joven, sentada con su familia a la mesa, miró
a su madre
-Este... sí, por supuesto, ¿por qué
no he de estarlo?
-Porque de un momento a otro, te pusiste de pie sin
ninguna razón
Patty miró a su alrededor, y volvió
a sentarse, avergonzada. Su hermano reía bajo
(NOTA: siempre olvido su nombre)
-Emm... ¿puedo retirarme?
-Pero, Patty, aún no has terminado de comer
-Es que no tengo hambre- dijo, pero era un tanto
mentira...
-En ese caso, vete...
-¡Gracias!
Patty subió corriendo a su cuarto y buscó
un abrigo, se lo puso y salió de la casa, para
dirigirse a la de Misaki
Tom miró a Azumi, ya desesperado... bueno,
ella andaba por las mismas
Y Van, llora que llora
-¿Qué hacemos?- preguntó Tom,
con el bebé en brazos -¡No se calla con
nada!
-Mm... ¿no se habrá enfermado otra
vez?- propuso la chica, Misaki la miró horrible
-¡no me mires así!
-Pájaro de mal agüero
-¡Oye!, que puede ser una posibilidad
-No creo... al menos no presenta los síntomas
de la otra vez...- dijo, dejándolo en la cunita
Se quedaron en silencio, mirando al niño,
que lloraba a todo pulmón
-Yo creo que será cantante, con esos pulmones
que se gasta...- murmuró Azumi, sonriendo a
medias -¿Y si nos cantas?
-¿Nos?- le preguntó Tom
-Necesito un relajo...
-Ja, y yo no... bueno, ya lo hice, y no funcionó
-¿Y si tiene hambre?
-No, ya lo intenté
-¿Pañal?
-No
-Entonces está aburrido...
-No lo pienso sacar de la casa, que te quede claro...
-Nadie está diciendo que lo hagas- dijo ella
mmm... no se me ocurre qué le puede pasar,
en realidad
-A mi menos...
Ambos suspiraron, mientras Van continuaba con la
pataleta que le había dado
-Me cansé- dijo Hayakawa, alejándose
-¿Te vas?- le preguntó Tom, con voz
de ¿me dejas, traidora?
-No, voy a poner música... quizás se
armoniza el llanto de Van...
Tom sonrió y, mientras Azumi iba a poner el
equipo de música, Tom decidió tomar
en brazos a Van
-¡Misaki, ¿tienes a Mano Negra?!- le
gritó Hayakawa
-Sí...
-¡¿Y por qué no me lo dijiste?!-
le gritó... Misaki pensó que estaba
haciendo competencia con su hijo, sobre cual tiene
mejor pulmón (como ella decía)
-... No preguntaste...
-¡Sí que eres!, ¿¡tienes
idea de lo imposible que es conseguir un disco de
Mano Negra aquí en Japón?
-Sí- dijo Tom cuando volví de
Francia cuando era niño...
-¡¿Niño?!, no seas fresco, Misaki...
-Bueno... adolescente... ¿te gusta ese?
-¡Mejor!
-Bien. Cuando volví de Francia cuando era
adolescente, tuve que esperar a volver para escucharlo...
Hayakawa volvía en ese momento, con una gran
sonrisa
-Ya, lo puse- dijo hace tiempo que no lo escuchaba
Comenzó a sonar la música de Mano Negra...
y Van continuaba llorando
-No armonizó- bromeó Tom, riendo
En eso, Van se quedó callado. Los otros dos
se miraron
-¿Y eso?- preguntó Asumí. Tom
se encogió de hombros
-¡Qué raro!- dijo Misaki -... quizás
se aburrió de llorar
-Entonces hay que agradecer... te invito a sentarnos
en el sillón
-Gracias, acepto tú invitación
Ambos caminaron al sillón, Tom con Van, que
continuaba callado... hasta que, sin razón
aparente, comenzó a llorar otra vez
-¿Y ahora qué le pasa?- preguntó
Tom, a punto de una crisis
Hayakawa se quedó pensando unos momentos...
mientras el bebé continuaba llorando, se acercó
al equipo de música y repitió la canción
anterior... Van se calló
-Tom- dijo, con una gran sonrisa te comunico
que a tú hijo le gusta la canción Paris
la nuit, de Mano Negra...
-Mmm... al menos salió con buen gusto para
la música
Rato después, el pequeño Misaki estaba
durmiendo en los brazos de su padre
-Debe estar cansado de tanto llorar- dijo Azumi,
sonriendo
-Demás...
-¿Puedes ir a dejarlo a la cuna?, debo hacer
una llamada
-Claro, ningún problema
Hayakawa tomó el bebé y se fue al cuarto.
Cuando Tom se acercaba al teléfono, sonó
el timbre. Abrió
-¿Patty?- preguntó, extrañado.
Habría esperado a cualquier persona
-¿Estás solo?- le preguntó la
chica, como modo de saludo
-¿Cómo?
-¿Estás solo, Tom?- repitió
-¿está algunos de los chicos contigo?
Misaki la miró confundido
-No... pero estoy con...
-¡Qué bien!
Sin dejarlo terminar siquiera, entró a la
casa y le dio un sorpresivo beso en la boca
Tom no salía de su asombro... (NOTA: Y no
es para menos...)
Azumi dejó a Van en la cuna, y salió
del cuarto. Se quedó de pie, sorprendida de
lo que veía...
|