| Cap 12 "Ya es Hora,
el Ultimátum Llego a su Fin"
"Es extraño
" Kakashi se sobresalto
al oír la voz de Suzume detrás de el.
Se volteo para verla apoyada contra la pared con los
brazos cruzados, la joven le sonrió "Hoy
se levanto temprano"
Kakashi se rasco la cabeza algo sonrojado "Tuve
un mal sueño" mintió, ella se incorporo
sobre sus pies.
"Salude a los demás de mi parte si?"
"Seguro" respondió el Jounin y tomo
un kunai "Pero el hecho de que volveré
con los demás no significa que te dejare andar
sola por ahí" se hizo un corte en el dedo
índice izquierdo y tras hacer un sello sobre
el suelo, una blanca luz brillo y tomo forma de un
pequeño perro. Con el hocico negro y el resto
del cuerpo de un color beige, llevaba una camiseta
azul cubriéndole la espalda y una placa ninja.
"Un perrito?" dijo Suzume agachándose
y tratando de acariciarlo.
"Ni se te ocurra niña" dijo el pequeño
animal. Suzume se puso de pie de un salto y miro aterrorizada
al animal.
"Habla?!"
"Que si habla?" se burlo Kakashi "Lo
difícil es hacerlo callar"
"Muy gracioso" gruño el animal
"Estoy seguro que se llevaran bien" dijo
Kakashi abriendo la puerta, listo para salir "Te
la encargo Pakkun"
"Si, si" gruño el perro "No
tienes de que preocuparte"
*
"Bien, Suzume no es así?" dijo Pakkun
mientras caminaban juntos por el bosque "Kakashi
me hablo sobre tu problema"
Suzume no dijo nada, aun trataba de entender como
es que el pequeño perrito le hablaba.
El perro se rió "Atacaste a ese muchacho
sin compasión no es así?"
"No quise hacerlo" dijo Suzume cruzando
los brazos y frunciendo el entrecejo.
"Claro que si" respondió Pakkun "Si
no hubieras querido hacerlo, simplemente no lo hubieras
hecho"
Suzume se detuvo por un segundo, cayendo en sus pensamientos
y dejándose llevar por sus recuerdos.
"Pakkun?" le dijo al perro que se detuvo
y se volteo para verla "Crees que tenga que dejar
la Aldea?"
"No, si no lo deseas" respondió el
perro, finalmente habían llegado. El pequeño
paraíso oculto en aquel bosque. Suzume se adelanto
a Pakkun y tomo asiento a la orilla del pequeño
lago, escuchando en silencio la caída del agua.
El perro se acerco a ella y tomo asiento a su lado.
"Tú deseas quedarte en Konoha?" pregunto
el animal, Suzume levanto su mirada observando perdidamente
el agua.
"Claro que si" respondió acercando
sus rodillas a su pecho y abrazándolas. "No
quiero perder lo que he encontrado aquí"
Pakkun levanto la mirada y olfateo el aire. "Naruto,
Sasuke, Sakura, Shizue y Kakashi" continuo Suzume
"En ellos he encontrado lo que hace mucho tiempo
pensé que había perdido"
Su mente voló encontrando el recuerdo de una
pelirroja, podía verla frente a ella pero sabía
que por más que se estirara no la alcanzaría,
hace mucho tiempo que ella se había ido. Abrió
la mochila que traía consigo y tomo su libro
de portada azul y lo abrió enseñándoselo
al perro.
Pakkun se asomo y leyó en la primera página
escrita en letras cursivas y limpias.
-Desde el momento en que te conocí, supe de
inmediato que tú me superarías en el
arte del shinobi. Gracias por enseñarme lo
que era el amor, es una lección que prometo,
jamás olvidar.
Tenme cerca de tu corazón
Tuya por siempre
Kanashi-
Pakkun levanto la mirada nuevamente.
"Así que has encontrado lo que perdiste
no?"
"Si" dijo Suzume sonriendo para si misma
"Es extraño" dijo Pakkun "Jamás
creí que alguien se enamoraría de Kakashi"
Suzume se torno rápidamente de un color rojo
vivo.
"Pero que cosas dices!" exploto aun sonrojada
"Kakashi-sensei no es
el no
"
Pakkun se rió esquivando el ataque de la kunoichi.
"No intentes negarlo" le dijo sentándose
tomando su distancia "Puedo olerlo"
"Pues talvez me guste
un poco pero ni te
atrevas a decirle!" confeso Suzume aun sin poder
recuperar su color natural.
Pakkun se rió nuevamente "Tranquila, no
le diré nada
pero no crees que es algo
viejo?"
*
"No creyeron que seria mas fácil o si?"
dijo Kakashi frente a sus tres aprendices, cada uno
incapaz de moverse y respirando entrecortadamente.
"Que fue lo que le paso?" dijo Naruto sentándose
una vez que había recuperado el aire "Usted
siempre era un flojo, lo único que hacia era
leer ese libro"
Kakashi se limpio la garganta "Yo nunca fui flojo
es
solo que
nunca quise llevarlos al limite"
//Si claro// pensaron los tres sarcásticamente.
Kakashi levanto la mirada al cielo, el sol había
caído hace bastante tiempo y ahora un manto
d estrellas cubría el firmamento.
"Eso seria todo por hoy" les dijo a los
Genin, y con gran velocidad desapareció frente
a sus ojos.
Logro atravesar parte de Konoha en un santiamén
y finalmente llegar a su hogar. Abrió la puerta
exhausto y se sorprendió al ver que las luces
estaban apagadas.
"Suzume? Pakkun?" llamo pero no obtuvo respuesta.
La casa estaba vacía y así estuvo por
una hora más hasta que finalmente la puerta
se abrió. Kakashi se puso de pie de inmediatamente
y corrió a por el corredor cruzando los brazos
al ver a su alumna llegar. Estaba empapada, llena
de pequeñas heridas, llevaba a Pakkun entre
sus brazos y se encontraba totalmente agotada.
"Donde estabas?" reclamo Kakashi
"Sensei, lo siento" se disculpo Suzume "Es
solo que, estuve entrenando con Pakkun y
"
"Entrenando?" repitió Kakashi "Suzume,
te dije que no podías entrenar hasta poder
controlar tus cambios de humor"
Suzume bajo la mirada al mismo tiempo que soltó
a Pakkun.
"Es solo que vi mi reflejo" le dijo aun
con la mirada cabizbaja "Y no era el mismo reflejo
que la primera vez" Suzume levanto la mirada
"Estoy lista sensei, gracias a su ayuda lo logre,
y estoy lista para cualquier tipo de prueba"
Kakashi suspiro y luego sonrió, se quito el
chaleco verde que llevaba siempre y se lo puso encima.
"Vas a pescar un resfriado" le dijo cerrando
la puerta detrás de ella y conduciéndola
dentro de la casa.
*
Finalmente y mucho mas rápido de lo que esperaron
la ultima semana paso en un abrir y cerrar de ojos.
La mañana del primer día de la cuarta
semana un ave posada en la ventana les indico que
ya era hora. Ahora al caminar por el pueblo uno podía
sentir el aire frió que anunciaba la llegada
del invierno.
"Suzume!" llamo la voz de un niño
entre la multitud que se dirigía al mercado.
La joven se detuvo y vio como un pequeño mechón
café sobresalía entre la multitud. Finalmente
Konohamaru logro alcanzarla.
"Eres tu la que fue citada por mi abuelo para
dar esa prueba?" pregunto el niño tratando
de recuperar el aire.
Suzume suspiro y se agacho para verlo a los ojos "Si,
soy yo" le dijo
"El abuelo dice que tu
atacaste a otro shinobi"
dijo Konohamaru bajando la mirada, pero la levanto
de inmediato tenia un tono rosado sobre sus mejillas
y extendió su mano la cual llevaba una flor
recién arrancada "Yo no le creo"
le dijo sonriéndole, y entregándole
la margarita "Es para la buena suerte"
Suzume tomo la flor y se incorporo "Muchas gracias,
Konohamaru" le dijo al mismo tiempo despidiéndose
y siguiendo a Kakashi entre la multitud.
Finalmente llegaron al palacio del Hokage, un par
de Jounin cuidaban las puertas que daban directamente
a la habitación donde se encontraba. Ambos
se movieron dándole paso a Kakashi y Suzume,
pero el sensei se adelantó.
"Espera aquí" le dijo atravesando
las puertas.
"Kakashi-sensei" saludo el Hokage mientras
fumaba su pipa y ordenaba los diferentes papeles que
tenia sobre la mesa. "La hora a llegado, donde
esta la niña Suzume?"
"Espera afuera" respondió Kakashi
"Podemos terminar con esto rápido"
hablo una voz del otro lado de la habitación,
de donde un fuerte olor a cigarrillo provenía.
"Tranquilo Asuma" le dijo el Hokage al sensei,
tenia el cabello corto pero peinado con las puntas
hacia arriba y barba. Vestía como cualquier
otro Jounin. Junto a el se encontraban sus tres estudiantes;
Ino, Chouji y Shikamaru. Los tres tenían una
mirada extremadamente seria en sus rostros y se encontraban
expectantes "Kakashi si fueras tan amable en
buscar a Suzume"
Kakashi no dijo nada y camino hacia la única
puerta de la habitación, pero antes de poder
abrirla esta estallo del otro lado dejando entrar
a una joven mujer que no sobrepasaba sus treinta,
tenia el cabello largo y ondulado de un color rubio,
llevaba puesto un vestido bastante simple de color
celeste con una cinta de color morado alrededor de
la cintura y un par de botas largas de color café.
"Hokage-sama!" llamo corriendo hacia el
a punto de estallar en lagrimas "Por favor, necesito
su ayuda, mis hijos, se han perdido en el bosque!"
El Hokage frunció el entrecejo luego miro a
Kakashi quien le devolvió la misma mirada desinteresada
de siempre.
"Cuando fue esto, Kaelah?" le pregunto con
vos calmada
"Esta mañana" respondió la
mujer "Por favor tío, si les pasa algo
."
"Tranquila Kaelah" dijo Asuma encendiendo
otro cigarrillo "Yo encontrare a tus hijos, primita"
el sensei levantó la mirada hacia Kakashi "Supongo
que todo esto de la prueba tendrá que esperar"
"Así parece" respondió Kakashi.
"Muy bien Asuma" dijo el Hokage "El
Equipo 10 esta a cargo de esta misión"
Asuma asintió y los cuatro desaparecieron con
gran agilidad.
"Sabes que si te hubieras entrenado en el arte
del shinobi, no necesitarías ayuda de tu primo"
dijo el Hokage dirigiéndose a la mujer, ella
cruzo los brazos, levanto la mirada para ver si Kakashi
estaba pendiente de su conversación, el Jounin
se encontraba observando por la ventana en espera
de nuevas ordenes.
"Y convertirme en una maquina sin sentimientos,
no gracias" le respondió fríamente
"Fue esa la razón por al que deje Konoha
en primer lugar, y a decir verdad no entiendo porque
tienes que mandar a un grupo de ninjas en busca de
mis niños, estarían mas a salvo sin
su ayuda" Se volteo asegurándose nuevamente
de que Kakashi no se había movido y salio de
la habitación.
El Hokage suspiro frotándose el templo "Mi
sobrina, Kaelah, siempre en desacuerdo con el arte
del shinobi, ahora vive en un pueblo muy lejos de
aquí y viene de visita de vez en cuando pero
sus hijos son unos pequeños mequetrefes que
siempre andan armando líos" explico pensativo,
luego fumo su pipa "Te avisare cuando el Equipo
10 haya terminado con la misión"
"Si" dijo Kakashi y salió de la habitación,
levanto al mirada una vez afuera Suzume lo esperaba
apoyada en la pared. "Falsa alarma" le dijo
pero la niña no se movió, Kakashi se
acerco pero cuando intento tocarla esta se desvaneció
"Un clon
"
*
***"Por favor, necesito su ayuda, mis hijos,
se han perdido en el bosque!"***
Se encontraba saltando de rama en rama en el bosque
buscando con la mirada la figura de algún niño.
//Lo siento sensei// pensó Suzume //Pero tenia
que ayudar//
Finalmente se detuvo y decidió bajar al suelo
donde continuo buscando. Caminó sobre el camino
tratando de escuchar lo que sea, tratando de encontrar
el más mínimo rastro.
"Que molestia" oyó decir a lo lejos
y rápidamente se oculto detrás de unos
arbustos.
"Siempre te andas quejando" exclamo Ino
"Tan solo quiero acabar con todo esto rápidamente"
respondió Shikamaru
"Si, se callaran podríamos escuchar y
talvez oiríamos a los niños" hablo
Asuma dándole un fin a la discusión.
Suzume se asomo mientras observaba como el grupo de
cuatro se alejaba. Su mirada reconoció de inmediato
a uno de ellos "Es el
" dijo recordando
lo sucedido tres semanas atrás. Frunció
el entrecejo y cero su puño "Se lo demostrare,
le demostrare lo equivocado que estaba" de repente
escucho que un cuerpo se movía detrás
de ella y actuando rápidamente tomo un kunai
y se volteo en forma defensiva. La loba negra se sobre
salto y se oculto detrás de un árbol
asomando solo su cabeza.
"Hikari" dijo Suzume reconociendo al animal,
que salio de su escondite y se acerco a la niña
quien le acaricio las orejas. "Quieres ayudarme
a encontrar unos niños perdidos?"
Hikari ladro una ves y le lamió la cara, entonces
Suzume se incorporo y comenzó a adentrarse
en el bosque.
*
Tras varios minutos de búsqueda sin ningún
avance, el Equipo Diez se detuvo para cambiar de plan.
"Será mejor separarnos" dijo Asuma
"Pero aun si no los encuentran quiero verlos
la puerta principal al atardecer, entendido?"
"Si" exclamaron los tres Genin y cada uno
partió por su propio lado.
"Esto es una tontería" dijo Shikamaru
caminado lentamente entre los árboles "Somos
shinobi, no niñeras"
Camino perdidamente sin siquiera esforzarse en encontrar
nada. Poco a poco la vegetación se volvió
cada vez mas espesa y era más difícil
seguir su camino. Pero aun así no se detuvo,
se encontraba demasiado sumido en sus pensamientos
como para prestar atención.
*
Hikari se detuvo y levanto las orejas ahora olfateando
el aire. Entonces se puso a correr entre la maleza
seguida de cerca por Suzume. Finalmente la loba se
detuvo y nuevamente bajo las orejas apenada.
"Descuida" le dijo acariciándola
"Se que es difícil sin tener un rastro"
pero entonces escucho algo, dejo de moverse y miro
a su alrededor.
"Escuche algo estoy segura" se dijo a si
misma poniéndose de pie y juntando sus manos.
Dejo de moverse y comenzó a concentrarse en
cada uno de los sonidos que había en el bosque.
Aguanto la respiración al sentir que la molestaba
al tratar de escuchar algo. Entonces lo oyó
y abrió los ojos de inmediato. Se asomo entre
un par de arbustos y vio justo frente a ella una larga
ladera llena de lodo y piedras con moho. Salto sobre
un árbol y comenzó a bajar la ladera
saltando de rama en rama sobre los árboles
que crecían en la empinada bajada. Finalmente
logro llegar hasta el final, donde la vegetación
era más grande y había muy poco lugar
para caminar. Hikari la siguió de cerca también
saltando hábilmente, ambas comenzaron a caminar
en busca de algún niño perdido. Entonces
Suzume lo escucho de nuevo, esta vez estaba segura
de estar en lo correcto.
"Auxilio!" grito una voz a lo lejos.
"Si sigo así" dijo mientras caminaba
quitando las ramas y hojas de su camino "No llegare
a tiempo!" tomo seis shuriken, tres en cada mano,
cada uno entre dos dedos y los lanzo hacia el frente.
Las estrellas volaron cortando todo a su alrededor
y abriéndole paso para poder correr hacia el
lugar de donde la voz provenía.
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