| Capitulo 4. A pesar
de las apariencias.
"¿Por qué aun estoy con ella,
a pesar de todo lo que me hace?".
Esta era una pregunta que desde un tiempo a esta parte
deambulaba cada vez con gran frecuencia en la mente
del joven Ikari y que en esos momentos asolaba sus
pensamientos mientras estaba recostado en su oscura
habitación mientras el resto de los moradores
del departamento dormían. Una pregunta que
se hacia cada vez que centraba su mirada o sus pensamientos
en su compañera de labores y de habitación.
Una chica extraña que podría fácilmente
ser su peor enemigo para pasar tan solo segundos después
a ser alguien adorable, o bien podía darse
la situación inversa con la misma facilidad
pasmosa. Asuka era alguien muy impredecible y, por
mas extraña e increíble que pudiera
parecerle esta idea, buena parte de su encanto radicaba
precisamente en esa falta de certidumbre respecto
de su forma de ser, que era capaz de asustarle y de
atraerle al mismo tiempo.
"¿Por qué él insistía
en estar con ella?".
Ella siempre buscaba alejarlo, o quizás, esa
era su forma de alejarse de él. Quizás
con estos gestos ella también huía de
la cruel realidad, es muy probable que Asuka también
hubiera tenido una vida difícil. Aunque no
lo sabía con certeza, ella nunca le había
permitido ir mas allá, quizás el debía
partir abriéndole las puertas de su corazón
para que ella pudiera abrirle el suyo. Pero ella siempre
parecía ser tan difícil e inaccesible,
después de mas de seis meses de vivir con ella
aun no sabia como abordarla, como debía acercarse
a ella.
"¿Qué era lo que él esperaba
de ella?".
Al principio solo esperaba que se pudieran llevar
bien tanto profesionalmente como personalmente. Después,
que pudieran haber sido buenos compañeros y
amigos. Pero parece que ella no estaba dispuesta a
ser algo mas que compañeros, y él ya
no se estaba conformando con la idea de resignarse
a ser solo compañeros.
Pero a veces esa chica que espantaba al resto para
así poder encerrarse en si misma, era capaz
de sorprender e incluso, de abrir su corazón,
el mismo que normalmente solía esconder y reservar.
Y pudo darse cuenta de ello en aquel día, el
día en que comenzaron todos sus problemas...
Flash-Back:
Todo sucedió hacía un par de sábados
atrás. Ese día había sido muy
ajetreado para todos los moradores de aquel departamento.
Misato había salido muy temprano para unas
reuniones estratégicas de defensa y coordinación,
y no volvería hasta muy tarde en la noche.
Poco después fue el turno de Shinji de partir.
Él también tenia que ir a un encuentro
muy especial. Ese día se recordaba un aniversario
mas de la muerte de su madre, por lo que había
ido al cementerio a visitar la tumba donde reposaban
sus restos. Además, ese encuentro sería
especial, Shinji se encontraría con su padre.
Un encuentro entre padre e hijo, el primero después
de largos tres años. No fue un encuentro ameno
como pudiera haber esperado el joven Shinji, pero
tampoco fue hosco ni árido, como pudo haber
temido. Muchas veces sentía que odiaba a su
padre con toda la fuerza de su ser, y razones no le
faltaban para ello. Diablos, no tenia recuerdos de
una familia feliz, apenas poseía difusos y
lejanos recuerdos de su madre y su padre había
desaparecido completamente de su vida tras la muerte
de mama, y así fue por largos años,
viviendo a cargo de unos tíos quienes pasaron
a ser sus tutores. Y un día le llega una carta
de su padre diciendo que quiere verlo, al principio
guardo alguna esperanza de que pudiera haber alguna
reconciliación con su padre, aunque tenía
el presentimiento de que no lo habían llamado
con ese fin. Pero al llegar prontamente toda esperanza
se desvaneció al enterarse de la amarga realidad,
su padre era ahora el Supremo Comandante en Jefe de
NERV y no lo quería para intentar recomponer
una relación familiar, sino que lo quería
para que Shinji piloteara una de las unidades Evangelion.
Aun podía recordar esas palabras que respondieron
sus clamores de porque lo había buscado para
mandarlo a una muerte segura:
"Porque nos eres útil".
Ya desde antes de recibir esa carta que daría
inicio a su larga aventura Shinji sentía que
guardaba algún sentimiento de resentimiento
contra su padre, no lo tenía muy en claro;
pero algo era seguro, desde ese momento lo odio. Pero
en ese día, y por primera vez desde que tenia
uso de memoria, parecía que había visto
frente a si no al Supremo Comandante en Jefe de NERV,
sino que al hombre que llevaba su misma sangre; al
hombre que, le gustara o no, era su padre. Y le pareció
que por primera vez ambos pudieron ser sinceros, lo
que brindo cierta satisfacción al joven Ikari,
a pesar de que ambos hablaron muy poco entre si.
No estuvieron juntos por mucho tiempo, pocos minutos
después vinieron a buscar al Comandante. En
una explanada vacía del camposanto una unidad
VTOL se poso y desplegó una escalinata por
la cual el Comandante abordo dicha unidad. Esto no
sorprendió a Shinji, no le sorprendía
el mezquino tiempo que le había dedicado su
padre en aquella ocasión donde después
de muchos años pudieron volver a unirse como
familia, pero aunque no le gustaba esta situación
sentía que podía entenderla. De hecho,
cuando Shinji le dijo que le agrado haber intercambiado
palabras y que gustaría volver a hablar con
él, estaba siendo sincero. Y aunque no lo sabía
con certeza, parecía que también había
sinceridad en las palabras de su padre cuando este
pareció manifestar reciprocidad por esta buena
intensión. Quizás, hasta podría
haber sido ese un buen momento para intentar recomponer
las relaciones con su padre.
Pero una desagradable sorpresa arruinó estas
buenas intensiones al avistar en una de las ventanillas
de la unidad aerotransportada a Rei Ayanami, la primera
elegida.
"¿Por qué ella siempre estaba allí
junto a papa?. ¿Qué clase de relación
tiene ella con papa?". No era la primera vez
que Shinji se hacía esas preguntas, aunque
había dejado de formularlas hace tiempo, pero
al verla allí estas dudas renacieron incrementadas,
sobretodo porque él tuvo la impresión
de que esa chica le miraba a través de aquella
ventanilla. Pero el fingió no verla y volteo
su mirada a fin de retirarse lentamente, ello mientras
sentía tras de si el ruido y la ventolera que
levantaba dicho aparato producto del despegue. Resistió
la tentación de mirar atrás, de alzar
su voz y gritar de rabia contra su padre por haber
tenido el descaro de engañarle y de mentirle
otra vez. Era un canalla, un bastardo mentiroso, tenía
ganas de gritárselo, tenia ganas de mandarlo
al infierno. Al él, y a esa
Si, a esa también, porque ocupaba inmerecidamente
el que era "Su" lugar, por el hecho de a
su padre le importaba mas la suerte de ella que su
propia suerte. Diablos, si hasta se quemo las manos
para salvarla de un accidente. Él nunca haría
eso para rescatarlo de un accidente. Esa extraña
lo era todo para su padre; y él, su propio
hijo, no era nada, solo era un simple piloto, una
herramienta utilizable y desechable.
Estas revelaciones le hicieron tambalear y le dieron
ganas de llorar, pero no le daría ese gusto.
Ignorando a la unidad aerotransportada que se alejaba
a sus espaldas, el levanto la cabeza y se retiro.
Enterraría todo posible sentimiento respecto
de esas dos personas, y aprendería a convertirlos
en extraños que se ven pero que no se conocen.
Así como esos dos debían seguramente
de verle.
Mas tarde, y luego de deambular un largo rato por
ahí para intentar distraerse de tanta experiencia
desagradable, Shinji regreso a su hogar. Le sorprendió
ver a Asuka aun en el departamento, vestida con un
peto blanco sin mangas y unos shorts de blue jeans,
recostada sobre unos cojines en el suelo mientras
miraba los mas recientes videos musicales que se exhibían
en cierto canal del cable. Creía que otra vez
tendría ella alguna cita con algún chico
que aspiraba a ser su pretendiente, como venia siendo
la tónica desde hacía ya varios fines
de semana. No entendía porque hacía
eso, siempre terminaba hablando pestes de todas sus
citas, pero aun así y en consideración
a la hora ella, o debería haberse ido, o debería
estar ya por irse, pero no esperaba verla todavía
allí.
Al sentirse observada, la chica volteo su mirada y
observo al tercer elegido y le pregunto. -¿Qué
haces aquí?. No te sentí al llegar-.
-Lo siento-. Respondió Shinji con su típica
frase, lo cual no fue del agrado de la chica pelirroja
y se lo hizo saber.
-¡¿Por qué demonios siempre te
disculpas por todo?!. No sabes que tan molesto puedes
llegar a ser con esa frase
-Yo
yo no quería molestarte. Lo siento.
-¡Mein got!. ¡Deja ya de disculparte por
las cosas que no son culpa tuya!-. Le respondió
molesta Asuka.
Shinji estaba a punto de volver a disculparse cuando
reparo en esa ultima frase de su compañera
y cambio la frase por otra.
-Esta bien.
Asuka escruto seriamente a su compañero por
varios segundos antes de que le mirara de forma extrañamente
sonriente, como si ella estuviera aprobando su nuevo
comportamiento.
-¿No dijistes "Lo siento"?.
-Lo siento-. Dijo el chico, retomando sin querer su
conocido reflejo condicionado. Por su parte Asuka
le miro con rostro disgustado y poniendo unas caras
de furia, pero haciendo esta vez unos extraños
rictus que en vez de intimidar al tercer niño
hicieron que este se riera levemente.
-¿Y tu de que te estas riendo kinder?-. Pregunto
una Asuka entre sorprendida y enfadada ante el repentino
e inexplicable ataque de risa de Shinji.
-De
de nada-. Respondió el interpelado
mientras intentaba contener su ataque de risa.
-Te lo advierto
¡No te burles de mi!-.
Trato amenazante Asuka replicando sin querer el mismo
rictus.
-Pero si no
no me estaba bu
burlando
Shinji no pudo terminar la frase y en su lugar se
puso a reír alegremente
-¡Baka Shinji!. ¡Ya deja de reírte
de mi!-. Grito la chica pelirroja antes de ponerse
de pie como si nada para salir persiguiendo al tercer
niño, el cual esquivo alegremente a la pelirroja
mientras correteaban por todo aquel departamento igual
como si volvieran otra vez a ser un par de niños
que aun pudieran darse el gusto de juguetear alegremente
de forma inocente y traviesa.
Estuvieron así un largo rato hasta que Asuka
logro atrapar a Shinji y se abalanzo encima del chico
con tal ímpetu que ambos cayeron al suelo y
rodaron un rato por el piso hasta que ambos se detuvieron
mientras se miraban felices y sonrientes.
El largo y colorado cabello de la pelirroja se fue
frente al tercer niño quien trataba dificultosamente
de correrlo, ya que sus brazos estaban fuertemente
sujetados por la pelirroja quien estaba encima de
él.
-Admítelo kinder. Te vencí, te vencí
-.
Decía la chica pelirroja con una extraña
mezcla entre orgullo y felicidad.
-Bien, bien, bien
me venciste. ¿Estas
feliz?-. Respondió Shinji aun algo cansado
por el correteo y por la falta de aire producto que
aun se estaba riendo.
-Si, lo estoy.
Esta última frase de Asuka le sorprendió,
no tanto por lo que le dijo, sino por el como ella
lo dijo. Aun era una frase orgullosa, pero no era
de su típico orgullo despectivo sino de una
satisfacción inocente, era como si por un momento
Asuka hubiera vuelto a ser una niña, y esa
impresión desconcertó a Shinji de una
forma grata.
Él sonrió ante esto, gesto que sorprendió
de sobremanera a Asuka, ya que Shinji Ikari no solía
sonreírle a la chica pelirroja, y no porque
fuera él fuera arisco o desagradable con ella,
pero por alguna razón el nunca solía
sonreírle. A ella le dio gusto verle sonreír
y así fue como ella inconscientemente le correspondió,
sonriéndole también a ese chico mientras
se miraba a si misma por medio del mirar de aquellos
ojos muy parecidos a los suyos.
Ella se acerco hacia el, sorprendida por la extraña
mezcla entre perturbación y expectativa que
habían en esos ojos. El por su parte estaba
deslumbrado por la fuerza de aquellos ojos que secretamente
deseaban su nombre
Ambos sin querer fueron dejando de lado su inocencia
de lado mientras cerraban sus ojos y se acercaban
hasta llegar a perderse en una dulce y mutua ensoñación
que tenia forma de un beso suave y tierno, un simple
roce de labios, pero que en ese momento fueron capaces
de decir muchas mas cosas acerca de ellos dos que
lo que podrían haber dicho un millón
de palabras.
A la chica le gusto ese beso, tanto, que llego al
extremo de querer ir mas allá de este suave
caricia para conocer mejor a ese chico. Pero algo
en su mente le hizo reaccionar y romper el ósculo,
separándose abruptamente de su compañero
mientras le miraba sorprendida bajo esa mascarada
de consternación. "¿Cómo
fue posible que ese alfeñique fuera capaz de
atreverse y arrebatarle a ella un beso?". Pero
lo que mas le sorprendía a la chica germánica
era intentar explicarse como había sido posible
que ella se hubiera dejado arrebatar sin oponer resistencia
alguna por ese chico.
Ella se puso de pie y miro aun consternada a su compañero
por ultima vez, antes de correr a encerrarse en su
habitación y cerrarla con llave. A Shinji en
principio no le sorprendía este comportamiento
de la segunda elegida, ella siempre solía hacer
eso cuando estaba molesta o enojada con algo o alguien.
Pero a pesar de todo, no podía dejar de sorprenderle
el comportamiento de Asuka, mas encima si consideramos
que él no tenia la culpa. Y de hecho intentaba
justificarse a si mismo mientras intentaba elaborar
una excusa para disculparse con Asuka cuando saliera
de su cuarto "Por que en alguna ocasión
ella tendría que salir":
"Ella me beso, no fue mi culpa, ni mi intensión.
Yo no quería
".
Los pensamientos de Shinji no pudieron avanzar. Tal
vez no lo admitía abiertamente, pero en el
fondo tenia que reconocer que a pesar de su carácter
y sus mañas encontraba muy atractiva a Asuka.
No solamente eso, en realidad a él le gustaba
mucho la chica pelirroja y en secreto había
estado deseando por largo tiempo tener un momento
como ese. Y ahora que lo había conseguido,
se sentía confundido por lo imprevisto de la
situación y triste porque tendría que
resignarse a recordar esos frágiles segundos
donde ella dejo de ser la orgullosa y pedante chica
que él y todo el mundo solía conocer
y se mostró como la chica que el deseaba muy
en el fondo de su ser y que él presentía
que existía bajo esa mascarada de autosuficiencia.
Casi una hora y media después, y de forma
casi imperceptible, la puerta de uno de los cuartos
se abrió y una chica salio de su interior,
dirigiendo sus pasos hacia otro cuarto, donde golpeo
esa puerta entreabierta. El chico sintió los
golpes entremedio de la música que escuchaba
en su reproductor portátil y algo desganado
respondió al llamado.
-Adelante.
Cuando Shinji dirigió su mirada hacia la puerta
intento darle crédito a lo que veían
sus ojos. Bajo el marco se encontraba Asuka Langley
Sorhyu con un precioso vestido que destacaba su figura
y belleza mientras ella toda sonriente miraba al tercer
elegido y se acercaba un poco a él, antes de
decirle una frase de antología.
-Shinji Ikari. ¿Quieres tener una cita con
la chica mas linda de Tokio-3?.
Atónito, el aludido tuvo que sacarse los audífonos
para cerciorarse de que había escuchado bien
y que sus oídos no le habían jugado
ninguna broma, ello mientras él abría
sus ojos y pegaba un par de pestañadas tratando
de creer la escena que había ocurrido recién
ante sus ojos.
"¡¿Acaso Asuka me estaba pidiendo
tener una cita?!. Dios, si que me afecto mucho ese
beso, ya estoy pensando puras tonterías".
Pensó para si mismo el tercer elegido. Pero
la voz de Asuka le hizo regresar a la realidad.
-¡Hey kinder!. No tengo todo el tiempo del mundo
para que estés ahí pensándolo.
Dime
¿Quieres tener una cita conmigo,
si o no?.
El tercer elegido despertó de su incredulidad
y no pudo resistirse a los encantos y a la petición
de esa chica, además pensó que esa ocasión
seria propicia para conocer mejor a su compañera,
por lo que acepto la cita.
La "cita" fue una situación extraña,
en opinión de Shinji, primero porque era una
experiencia novedosa para el chico, pero también
porque parecía que no se estaba ajustando a
lo que él pudiera esperar. Salieron y dieron
un paseo por el centro de la ciudad, luego recorrieron
uno de los múltiples parques que habían
en los alrededores. Al terminar el recorrido ambos
compraron un helado y se sentaron a comerlo sin prisa
mientras veían a las gentes pasar.
"Esto no esta funcionando". Pensaba con
cierto nerviosismo Shinji. Y con toda razón,
para ser una cita ninguno de los dos hablaron mucho,
de hecho simplemente habían estado deambulando
juntos por la ciudad sin hablarse. Aunque en honor
a la verdad, Shinji sentía que no tenía
de que hablar
No, no es que el chico no tuviera nada de que hablarle,
simplemente no sabía de que podía hablarle
a Asuka. "Por Dios, es tan complicado".
Pensó el pobre chico mientras trataba de buscar
las palabras adecuadas para decirle a esa chica lo
que él había comenzado a sentir por
ella desde un tiempo a esta parte. El problema es
que desde el inicio del paseo él había
estado buscando esas palabras, y aun no lograba encontrarlas.
Y como si fuera poco, Asuka también había
estado muy silente, cosa extraña ya que usualmente
Asuka solía ser mas efusiva que él y
pensaba que en situaciones como estas ella también
se mostraría efusiva, pero no, ella también
había estado muy callada. Esto estaba desesperando
a Shinji y sentía que él debía
hacer algo, no podía quedarse así callado
para siempre. Pero solo pudo limitarse a ver de reojo,
cual idiota embelezado, a aquella chica pelirroja,
terminar de comer su helado.
Al sentirse observada, Asuka miro a su acompañante
quien intento voltear la mirada demasiado tarde, cuando
ella ya había observado su rostro confundido.
-¿Pasa algo Kinder?-. Pregunto Asuka en un
desconocido tono para el chico que reflejaba cierta
preocupación en su voz.
-No, no pasa nada. Es solo que estaba pensando que
Shinji se callo, quería decirle lo que sentía,
pero tenia temor, temor de que ella le rechazara o,
peor aun, de que ella se burlara de él. Ya
había escuchado comentarios de la propia chica
descalificando a los galanes que pretendían
tener algo con ella, incluso recordó lo que
ella le había comentado respecto del último
chico, al cual simplemente dejo abandonado mientras
este hacia la fila para un juego en un parque de diversiones.
Todavía no ocurría eso, pero de seguro
a este paso no le sorprendería que ella terminara
haciéndole algo como eso.
-¿Te sientes bien?-. Volvió a preguntar
la chica pelirroja.
-Eh
si, si, estoy bien solo pensaba que
-¿En que?-. Pregunto ella en un tono interesado.
Quizás, ese pudo haber sido el momento propicio
para haber hablado, pero la timidez y el miedo pudieron
mas y termino preguntando lo primero que se le vino
a la mente.
-¿Te gusto el helado?-. Pregunto Shinji mientras
se regañaba para sus adentros a causa de su
cobardía, mientras temía que Asuka poco
menos se lo comiera vivo por haberle hecho esa pregunta
tan estúpida. Para su sorpresa ella solo sonrió
y volvió su mirada frente suyo mientras le
decía que le había gustado el helado.
Por unos instantes esa respuesta le alivio, pero no
fue por mucho, cuando Asuka volvió a hablarle
en ese mismo tono de voz.
-No eres muy bueno para estas cosas-. Aunque parecía
esta una pregunta, no lo era.
Resignado ante una inminente derrota, Shinji bajo
la cabeza y le respondió con un inaudible y
derrotero "Así es", mientras esperaba
la respuesta o la burla de su compañera.
-Eres muy tonto
aun así, me gusto esta
cita contigo.
-¿Lo dices en serio?-. Pregunto el chico ante
tan extraño cumplido. Por su parte ella no
respondió y le enseño un rostro alegre
que transmitía una sensación de sinceridad.
-Me alegro que te haya gustado esta cita. Por un momento
pensé que podrías estar aburriéndote
o que quizás hubieras pensado
-¿Qué podría haber pensado?.
-Quizás
podrías haber pensado
en dejarme abandonado y te hubieras escapado, como
lo hicistes con tu última cita.
Ella le miro un tiempo y se rió antes de responderle.
-Tienes suerte, no resultastes ser tan aburrido ni
pedante como ese tipo. ¿En que andaba pensando
cuando acepte tener una cita con ese engreído?...-.
Shinji se puso a escuchar los cometarios de la chica,
pero en realidad no prestaba gran atención
a lo que ella decía. Fue en eso que él
comenzó a darse cuenta de cosas que siempre
estuvieron allí, pero que nunca había
reparado en ellas. Como en la chica que tenia a su
lado, el sabía que Asuka era linda, pero no
se había dado cuenta de cuan preciosa era realmente
esa chica, y de cuan afortunado se sentía al
tenerla a su lado.
"Dios se ve bellísima", pensó
Shinji. Sin embargo, pareciera que ella le había
escuchado, ya que dejo de hablar y miro algo sorprendida
al tercer elegido, como si le hubiera parecido que
hubiera escuchado algo. O quizás, ella si escucho
y quería estar segura de lo que oyó;
Shinji no logro saberlo en ese entonces, solo supo
que luego ella le miro sonriente por ultima vez antes
de preguntarle si se marchaban de allí.
-¿Ah?-. Pregunto Shinji al ser traído
de vuelta a la realidad.
-¿Qué si ya nos vamos?. Ya es tarde
y Misato debe estar por llegar.
-Lastima.
-Si, es una lastima
si tuvieras un poco mas
de dinero, quizás podríamos seguir la
cita
-¿Mas dinero?
-Claro kinder. ¿Acaso no sabes que los chicos
invitan en todo a las chicas?
-¡¿Invitar?!. Pero si no tengo mucho
dinero. De hecho el poco dinero que tenía se
fue en los helados
-Baka Shinji
- Interrumpió Asuka sorprendida
por esta confesión. -¡¿Cómo
pretendes invitar a una chica si no tienes dinero
?!-.
-¿Invitarte?. Pero tú saliste con la
idea de la cita
-Y tu aceptastes la idea, así es que debes
asumir
Así fue como ambos contemplaron la dorada puesta
de sol discutiendo sobre tonterías que luego
ellos descubrirían que no tenían ninguna
importancia y terminaron riéndose de ellas.
Fin del Flash-back.
Después de esa jornada, ese par comenzó
a llevarse algo mejor. Al menos, ya no discutían
ni peleaban tanto, y ya no había tantos sarcasmos
ni ironías por parte de Asuka. Lo que hizo
que Shinji adquiriera un poco mas de confianza en
si mismo. Pese a ello, el chico aun no se sentía
listo para decirle lo que estaba sintiendo por ella,
por lo que había visto y vivido en los días
siguientes sentía que debía seguir esperando
a conocer aun mas a esa chica. Y sentía que
esa estrategia estaba funcionando
Nuevo Flash-back:
-Shinji
¿Dame un beso?
El aludido, quien estaba mirando la televisión,
volteo sorprendido al escuchar a su compañera
hacerle tan extraña petición. Después
de lo ocurrido el fin de semana anterior descubrió
que en el fondo de su ser Asuka era una chica dulce,
a pesar de las apariencias que pudieran inducirle
a pensar lo contrario, sobretodo cuando estaban en
presencia de otras personas, donde ella volvía
a ser la misma chica orgullosa de siempre. Pero cuando
estaban solos ella parecía ser otra chica.
Podía sonreírle sin que mediara un sarcasmo
o podía decirle palabras amables, a veces de
forma espontánea y sin mediar razón
aparente aparecía tras de si y le abrazaba.
Incluso a veces le besaba en la cara y se dejaba besar
.
A Shinji no debería sorprenderle esta petición,
pero lo hizo.
El joven Ikari apago el televisor y se acerco a la
chica, pero esta le detuvo.
-Cierra tus ojos.
-¿Ah?
-Cierra los ojos
¿Por favor?-. Le pidió
ella con una voz inocente y juguetona, que lanzo a
Shinji por las nubes e hizo que accediera a su petición.
Ella se acerco al chico hasta sentir sus labios junto
a los suyos, ella también cerro sus ojos y
mientras le abrazaba se dejaba llevar por esa ensoñación
de disfrutar el suave roce de labios para luego tomar
la iniciativa y buscar contactar su lengua con la
de Shinji mientras ambas se trababan en un juego de
exploraciones y de sensaciones mutuas que iban creciendo
a medida que ambos chicos estrechaban el abrazo y
comenzaban a acariciarse buscando sentirse mas cerca
uno del otro, agarrándose el uno del otro mientras
buscaban deshacerse de las prendas que les hacían
sentir incómodos mientras las manos de ella
se deslizaban bajo la camisa del chico y él
recorría esa contorneada figura que estaba
bajo la polera de la chica. Es muy posible que la
pasión y excitación del momento les
hubieran impulsado a ir mas alla, de no ser porque
sintieron el ruido de llaves que se sintió
al abrirse la puerta.
Ambos fueron sacados de sus ensoñaciones y
rápidamente se arreglaron y trataron de hacer
como si nada, mientras la puerta se abría y
se veía a Misato ingresar a la sala.
-¡Hola chicos!-. Saludo la mujer en un tono
muy efusivo, que denotaba que probablemente había
pasado a tomarse algunas copas por ahí.
-Ho
hola Misato-. Saludo algo nervioso el chico.
-Vaya Shinji
¿Y por qué estas
tan nervioso?-. Pregunto Misato haciéndose
la interesada.
-Yo
yo
por nada
-¿Estas seguro?.
-S.. Si lo estoy.
-Tranquila Misato, de seguro ellos no estaban haciendo
anda malo. ¿Verdad chicos?-. Pregunto una voz
masculina mas adulta.
-¡Kaji!. ¡Que bueno que viniste!-. Exclamo
feliz Asuka mientras corría a abrazar al aludido.
-¡Hola!. También estoy muy feliz de verte
Asuka. ¡Y como estas Shinji!-. Le pregunto a
Shinji mientras intentaba ir a saludarle, cosa difícil
ya que Asuka poco menos se arrimo a aquel personaje,
por lo que tuvo que conformarse con saludarlo de lejos,
mientras veía a esa chica centrarse en Kaji
y olvidarse por completo de él. Eso podría
haber deprimido a Shinji, pero curiosamente no fue
así. Es mas, le animo a decidirse a dar el
siguiente paso.
Y lo haría mañana mismo
Al día siguiente el cielo se ve con nubes
negras que amenazaban cubrirlo por completo, recordando
los lejanos días de otoño que habían
antes del segundo impacto, mientras que en la calle
vemos a los dos corriendo a la escuela, no vaya a
ser cosa que se pusiera a llover; además, ambos
iban atrasados a la escuela.
Alcanzaron a llegar justo cuando el timbre sonaba
para dar inicio a las clases, aprovechando la demora
del maestro en llegar Shinji pretendió ir a
saludar a sus amigos, pero Asuka le corto la inspiración.
-¡Ya deja de perder el tiempo con esos chiflados
y ven a sentarte!-. Le ordeno la chica.
-Ya voy-. Respondió resignado el chico.
Algunos que vieron la escena se rieron y otros cuchichearon
por lo bajo.
-Ahí va un hombre subyugado
-. Comento
Kensuke.
-
y dominado por el demonio-. Completo la idea
Touji.
Shinji escucho el comentario y solo sonrió
de buen humor; por su parte, basto con que Asuka dirigiera
una mirada asesina a ese dúo para que inmediatamente
cesara todo cuchicheo.
Solo segundos después de abrieron las puertas
e ingreso el maestro, recibiendo el saludo de rigor,
marcando así el inicio de las clases y de toda
la rutina escolar.
Las clases ya habían concluido y una fuerte
llovizna se cernía sobre el exterior, bajo
el marco de la puerta de la escuela una pareja estaba
a un costado mientras trataban de buscar algo.
-¡Mierda!. Olvide mi paraguas-. Maldijo Asuka
mientras vanamente lo buscaba en su bolso.
-Bueno, podemos compartir el mió, si quieres-.
Le respondió Shinji.
-No es necesario, solo es una simple llovizna, no
es para tanto.
-¿Estas segura?.
-Claro kinder, sería como mucho que justo ahora
se pusiera a llover.
Irónicamente, cuando ambos estaban saliendo
de ese portal, las gotas comenzaron a hacerse mas
gruesas y solo fue cosa de instantes para que largara
la lluvia. Ante esto a Shinji saco su paraguas y lo
ofreció a su acompañante. Asuka no quería
compartir el paraguas de Shinji, pero ante la perspectiva
de terminar toda empapada, opto por aceptar este ofrecimiento
mientras emprendían el camino de retorno a
su hogar. Al principio lo hicieron en silencio, sin
hablarse o dirigirse la palabra. Ello hasta que Shinji
cobro valor y se atrevió a romper el incomodo
silencio.
-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Claro Kinder.
-¿No tienes vergüenza para insinuarte
a Kaji?.
-¿De donde sacas eso?.
-Anoche estabas muy feliz con la presencia de Kaji,
quizás demasiado feliz con él
y eso no me gusto mucho.
-Mmmm
¿Acaso estas celoso?.
-¿Ah?
-Baka Shinji
¿No me digas que tú
estabas celoso por mí?-. Inquirió ella
mirándolo a la cara, lo que puso algo nervioso
a Shinji.
-Eh
no, no es eso, es que solo
-¡Claro que si lo estas!-. Dijo ella en un tono
exclamativo que sin embargo no denostaba enfado, hasta
parecía estar feliz con la idea de que Shinji
tuviera celos.
-¡No lo estoy!.
-¡Já!. Se te nota en la cara y a leguas.
Confiésalo
¿Tu estabas celoso
por mi?.
-Pues
digamos que si
si estaba un poco
celoso
-¡Lo sabía!-. Dijo ella triunfante y
con una sonrisa que logro transmitir a Shinji, quien
también sonrió. Y no pudieron evitar
reírse por un rato. Pero luego, ya mas serenos,
Asuka prosiguió.
-Míranos. Cualquiera pensaría que estamos
comprometidos. Aquí estamos los dos, compartiendo
el paraguas y riéndonos de un estúpido
ataque de celos. Podríamos parecer patéticos
-Pero no lo somos-. Sentencio abruptamente un inusualmente
adusto Shinji.
-¿A que te refieres?-. Pregunto ella intrigada
por la repentina seriedad que adopto el tono de voz
de Shinji.
-A que hay algo que quisiera decirte desde hace algunos
días, solo que no se como decírtelo
y quizás parezca una tontería, o te
parezca una tontería. Quizás realmente
lo sea. Pero tengo que decírtelo
La chica pelirroja se quedo atónita ante estas
palabras, no sabía como reaccionar. Quizás,
Shinji si saldría con una estupidez, aunque
en el fondo de su corazón tenia una leve esperanza
de que tal vez el pudiera darle una grata sorpresa.
Por otro lado, Shinji no supo como expresar lo que
sentía, ello pese a que él ya tenia
las palabras y podía pronunciarlas, sin embargo
esta vez sentía que las palabras ya no eran
suficientes. Y al ver esos ojos azules llenos de ansia
y expectación no pudo contener las ansias y
dio rienda suelta a sus emociones, mientras abrazaba
a Asuka y le prodigaba el beso mas dulce, puro y sincero
que podía darle. Un beso que fue capaz de llegar
al corazón mismo de esa chica, remeciéndola
por completo hasta el punto de dejarlo completamente
al desnudo. Extraviada en ese beso Asuka se sentía
feliz, feliz y dichosa como nunca antes lo había
sido en toda su vida. Esos dos podrían haber
estado así para siempre
pero algo rompería
la dicha de ese momento.
Terminado el largo beso, él quería
dirigirse a la dueña de aquellos ojos azules
y decirle de una vez por todas cuanto la amaba y cuanto
quería estar con ella. Pero un triste espectáculo
rompió aquel momento ideal, provocándole
a Shinji un frío dolor en su corazón
al ver mas allá de lo debido.
Del otro lado de la calle otra chica los había
visto, y de entre todas las chicas, tuvo que ser precisamente
ella. Una chica lejana que nunca parecía demostrar
sentimientos, pero que ahora parecía llorar
silenciosamente a lo lejos adolorida por esa escena.
Lagrimas que fueron capaces de apagar la felicidad
de Shinji para transmutarla en un amargo dolor.
Fin del flash-back.
-¿Por qué?-. Se preguntaba desdichadamente
Shinji. -¿Por qué no me siento feliz?.
¿Por qué cuando pensaba en ese momento
de dicha plena solo provenían a su mente la
imagen de esa chica de ojos rojos que derramaban lagrimas
por él?-.
Fue entonces cuando Shinji se dio cuenta que todos
sus esfuerzos habían sido inútiles.
Por mas que lo intentaba, no podía odiar a
esa silente chica. No solo eso, en realidad Shinji
nunca pudo odiar a esa chica. De hecho, alguna vez
llego a sentirse muy identificado con ella y ahora
sentía que no podía seguir por la vida
como si nada. Después de todo y pese a su extraña
y peculiar forma de ser, Shinji sentía que
Rei era lo mas parecido que él tenia a una
amiga. Quizás era cosa de buscar el momento
preciso para hablar con ella y pedirle que volvieran
a ser amigos como antes
Shinji rió tristemente mientras negaba con
la cabeza. No podía pedirle a Rei que volvieran
a ser amigos, si nunca antes había tenido el
valor para pedírselo, además el ver
a Rei llorar le hizo pensar de que quizás ella
no quería ser solamente una amiga. Tenia miedo
de la reacción de esa chica, pero él
también tenia mucho miedo de si mismo, miedo
de que pudiera renacer en él esa lejana e inútil
utopía que alguna vez tuvo y cultivo secretamente
con mucho esmero antes de descartarla cuando logro
convencerse a si mismo de que aquello no podía
ser nada mas que un lejano sueño, tan inútil
como imposible.
La utopía de que él pudiera amarla.
La utopía de que esa chica lejana y distante
pudiera algún día, quizás, llegar
a amarle.
Continuara
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