| Nota: Los personajes
que aquí aparecen pertenecen a sus creadoras
CLAMP
Al día siguiente, el verano se sentía
en el ambiente de Tomoeda, era un excelente día
para salir a pasear, en especial cuando se es extranjero
de ese lugar, una pareja de novios caminaba alegremente
por la calle.
-Sabes Syaoran, es una gran idea el salir de compras-Elogiaba
la linda Azuka. Mientras tanto, en una tienda de ropa,
la modista dueña de tal lugar tomaba las últimas
medidas para ya terminar con aquel soñado vestido
de novia.
-¡¡Que linda te vez Sakura!!-Decía
Tomoyo casi en un grito.
-Hay Tomoyo, no es para tanto-Decía la novia
sonrojada mientras se subía en una caja circular
para que Tomoyo viera los últimos detalles.
-Y dime, ya le dijiste a Kenshin de Syaoran?-Preguntaba
mientras tomaba las medidas.
-Si, ya le dije-
-Y como lo tomo-
-Lo tomó extremadamente bien-Dijo, pero al
parecer no le agradaba la idea y Tomoyo se dio cuenta.
-Mira Syaoran!!!!! Una tienda con un vestido de novia
en el mostrador!!-Gritó alegre la joven Azuka.-Vamos
a ver los vestidos amor-Dijo ilusionada.
-Pero...-Syaoran creía saber de quien era
esa tienda o por lo menos quien trabajaba ahí;
pero Azuka no le dio tiempo de decir algo ya que cuando
vino a ver Syaoran, su joven novia ya había
corrido al mostrador a ver a través del cristal
ese lindo vestido de novia así que no le quedó
más que alcanzarla.-Estos vestidos son bellísimos,
la diseñadora debe ser excelente.-Dijo en una
sonrisa y si, Syaoran sabía quien era la diseñadora,
ese estilo es muy peculiar en esa persona.
-Y, ¿Estás segura de que ya superaste
lo de Syaoran?-Preguntó Tomoyo aún tomando
medidas.
-Tomoyo, ya te lo había dicho antes, aso ya
quedó atrás-Insistió no muy segura.-Sólo
fue un amor de preparatoria-Dijo con pesar.
-Hay Sakura-Dijo ya resignada Tomoyo, puesto que
ella sabía que no era cierto.
-Ven amor, mira, están vistiendo a una novia,
vamos a ver-Dijo la joven Azuka mientras jalaba a
Syaoran de su brazo para ir al aparador siguiente
donde se veía a través del cristal a
la novia, ambos veían como Tomoyo la arreglaba
con cuidado dedicación.-¿Quién
será la novia?-Dijo como en un sueño
Azuka, y como si hubieran escuchado su pregunta, la
delicada figura de la chica que estaba siendo vestida
se daba la vuelta hasta quedar de perfil y revelar
unos lindos ojos verdes ya conocidos; tanto Syaoran
como Azuka se quedaron desconcertados.
-Sakura se va a casar??!!! No lo sabía!! Que
emoción!!!-Casi grita Azuka emocionada por
la noticia, de cierta manera, es el sueño de
toda chica; pero Syaoran no dijo palabra alguna, sólo
el silencio gobernó en ese momento.-Syaoran?-Lo
llamó, pero no hubo respuesta, Azuka vio que
Syaoran estaba como en trance, sin expresión,
sólo con los ojos muy abiertos de la sorpresa,
veía a través del cristal la mirada
de una chica aparentemente feliz de ser la novia y
él sentía que el mundo se le acababa,
pero porque? Se preguntaba, no entendía, si
él ya tenía una vida lejana a Sakura,
porque lo consternaba tanto esa idea de ver a Sakura
en el altar, porque si ya la había olvidado,
o al menos eso pensaba; sin que ellos y Sakura se
dieran cuenta, Tomoyo se percató de su visita.-Syaoran-Insistió
Azuka algo extrañada.
-Azuka, vámonos ahora por favor-Dijo con la
cabeza agachada y los ojos cubiertos por la sombra
de su fleco.
-Si amor-Dijo inmediatamente Azuka muy preocupada
por el estado de su querido novio y emprendieron la
marcha mientras que Tomoyo los veía partir.
-Que pasa Tomoyo?-Preguntó Sakura al ver el
comportamiento extraño de su amiga.
-Nada, sólo que vi algo que me pareció
interesante-
-Ya hablas como Eriol-Dijo sonriendo Sakura sin cuestionar
más.
-Sabes algo Sakura yo creo que aún sigues
enamorada de Syaoran-Dijo Tomoyo ya yendo al punto
principal.
-Tomoyo, cuantas veces te lo tengo que decir que
no es así-Insistió Sakura.
-Sabes Sakura, tu no me puedes engañar-Le
dijo mientras tomaba las manos de su amiga regalándole
una sonrisa.
-Que dices?-Sakura parecía consternada.
-Es que yo digo que no es malo el que sigas enamorada
de Syaoran, de hecho es lo más normal porque
el sentimiento es hermoso y puro, además de
que el romance que vivieron fue verdadero y real..-Decía
Tomoyo con mucha veracidad y Sakura escuchaba atenta
ya que algo en sus palabras tenía de verdad.-...Además
toma esto muy en cuenta, no rechaces lo que siente
porque no todos tiene la oportunidad de sentir lo
que tú sientes, no toda la gente tiene la oportunidad
de sentir que es estar enamorado de alguien y la vida
te dio ese maravilloso regalo, esa oportunidad única,
Sakura, no debes desperdiciarla-
-Puede que tengas razón Tomoyo-Dijo Sakura
con la voz algo quebrada a la sombra de su fleco.-
Tomoyo, me voy a cambiar, me iré a casa ya
que tengo cosas que pensar-Dijo y se fue a su casa
con algo de lágrimas en sus ojos, Tomoyo la
vio algo preocupada.
Esa noche en la casa de los Daidouji, ya todos descansaban,
o al menos eso parecía, Azuka estaba sentada
en su cuarto leyendo aquel libro que había
comprado días atrás, pero la tranquilidad
que había reinado hasta ese momento estaba
apunto de romperse.
-¿¿¡¡COMO ES POSIBLE!!??-
El grito que provenía de abajo la sacó
de la concentración en la que estaba.
-Se va a casar y no me dijeron nada!!! Por que??-Decía
muy molesto Syaoran a Tomoyo y Eriol.
-Es que nosotros no éramos los indicados para
decirlo-Se excusaba Tomoyo que estaba sentada en la
recargadera de un sillón individual donde estaba
sentado Eriol.
-ESQUE USTEDES NUNCA SON LOS INDICADOS PARA NADA!!!!!-Vociferaba
en aquella sala.-Y yo aquí haciendo solo el
ridículo-Dijo con dolor, algo que llamó
mucho la atención de la joven pareja.
-No te dijimos..-Continuó Tomoyo mientras
se paraba y caminaba rumbo a Syaoran.-...no te lo
dijimos porque te veías muy feliz con Azuka-
-Si, además no estaba en nuestros planes ni
en los tuyos el que te encontraras con Sakura-Intervino
Eriol.
-Ustedes mejor que nadie, saben lo que ella significaba
para mi-Decía el joven Syaoran con los ojos
cerrados intentando no llorar; pero nadie se dio cuenta
de que los estaban escuchando.- Yo la amaba mucho...
en verdad la amaba-Dijo con la voz cortada y sin poder
detener las lágrimas ni un momento más,
pero pronto recibió apoyo ya que Tomoyo puso
sus manos en la cara de él para apoyarlo.
-No puedo creerlo, el joven Syaoran llorando-Decía
mientras regalaba una sonrisa llena de apoyo.
-Y es que la amaba tanto...-Decía con la voz
cortada y con las lágrimas saliendo de sus
ojos involuntariamente.-...por lo que sentía,
por eso nos íbamos a casar-Dilo finalmente.
-¡¿Casarse con ella?!-Dijo Azuka en
voz muy baja mientras estaba parada a un lado de la
puerta de entrada a la sala y era testigo de todo
lo que estaba pasando, estaba sin aliento, no podía
creer lo que estaba escuchando.
-Me dolió tanto tener que irme y dejarla y
es que sólo imaginar que me iba a olvidar,
no lo soportaba-Decía ya un poco recuperado,
pero Azuka cada vez se sentía caer mas y mas.
-Y Azuka?-Preguntó Eriol un poco extrañado.
-Si, Azuka, la quiero mucho, muchísimo, pero...
pero es un cariño como de una hermana menor-Dijo
esto con notable verdad y Azuka lo supo inmediatamente,
no pudo evitar derramar lágrimas de dolor,
de decepción..-La verdad, es que pensé
que ya la había olvidado, pero ahora que volví
a ver a Sakura...-Decía con sinceridad y Azuka
no daba crédito de lo que estaba escuchando.-...Ahora
sé que aún la amo-Concluyó Syaoran
y Azuka sintió que todas las fuerzas se le
escapaban, era un sueño, no, una pesadilla,
cómo podía estar viviendo eso, su amado
Syaoran, que pasó? En que momento todo se salió
de control, miles de preguntas e ideas invadían
la mente de la joven Azuka, no podía estar
ahí mas, ya no mas y fue así como salió
corriendo rumbo a su cuarto y Eriol notó que
alguien los estaba escuchando.
-Tu sabes lo que tienes que hacer-Dijo Tomoyo sumamente
feliz.-Lucha por lo que quieres, por lo que amas,
Nunca sabes lo que puede pasar-Dijo y sonrió
ampliamente ya que ella siempre supo que él
aún amaba a Sakura, además de que le
agradaba más la idea de que Sakura y Syaoran
estuvieran juntos.
-Si, aunque estén a punto de casarse, yo haré
lo que sea, se los prometo-Dijo ya decidido y muy
recuperado.-Pero ahora, tengo que descansar, buenas
noches-
-Si, buenas noches-Le respondieron al unísono
y la figura de Syaoran desapareció de la sala,
sin embargo las expresiones de Tomoyo y Eriol se tornaron
algo preocupadas.
-Lo escuchó todo, verdad?-Preguntó
a su amado.
-Si, así es-
-Entonces tenemos que ayudarla-Dijo preocupada Tomoyo.
Esa noche también se derramaron otras lágrimas,
Azuka estaba destrozada por lo que había pasado
y sólo la oscuridad de la noche fue testigo
de ese sufrimiento, de esas lágrimas. Por otro
lado, las mismas estrellas veían como una linda
mujer lloraba mientras veía un álbum
de fotos, estaba sentada a un lado de su cama, en
su mano pegaba a su pecho aquel libro de recuerdos
y en la otra sostenía una foto, la cual al
ver bajó la cabeza y el fleco cubría
sus lindos ojos llenos de lágrimas, al ver
la foto perdió toda fuerza y lloraba.
-Porque volviste Syaoran!-Decía con la poca
voz que le quedaba, la foto era de ella y su verdadero
amor: Syaoran.
Era de tarde, medio día, había un día
más fresco que el anterior esperando ser descubierto,
aquella iglesia ya estaba ocupada por una pareja de
novios bien vestidos para la boda junto con sus dos
testigos, el sacerdote pronunciaba las palabras ya
conocidas, Kenshin parecía estar más
feliz que nunca, pero Sakura no parecía así,
estaba con la mirada perdida, mientras esta ceremonia
se llevaba a cabo, un hombre observaba el recinto
desde a fuera, Syaoran no sabía cómo
hacer para llegar al corazón de Sakura, seguro
estaba muy molesta con él por lo que había
pasado, pero algo debía hacer y mientras él
pensaba en algo, alguien que lo observaba ya había
tomado una decisión por él, Azuka aún
estaba destrozada puesto que Syaoran era su primer
amor verdadero.
-Hoy hay un ensayo de la boda de Sakura-La distrajo
la voz de Tomoyo.
-Y supongo que viene a tratar de detener la boda,
no?-Dijo ella sin poder ocultar su dolor.
-Sabes, él te quiere y no sabe que hacer,
la decisión está en ti-Dijo Tomoyo sorprendiendo
a Azuka, pero ella sabía de que hablaba la
linda mujer de ojos azules y emprendió su camino
antes de que se arrepintiera y Tomoyo la observó
con mucha bondad.
-Hola amor, linda iglesia verdad?-Dijo Azuka cuando
se acercó a Syaoran tratando de disimular su
dolor, pero al parecer no le había escuchado.-Esto
no va a funcionar más Syaoran-Dijo la chica
con resignación.
-Que dices Azuka?-Ahora si había llamado la
atención del chico.
-Sabes amor, se porque estás aquí-Dijo
ella sin poder esconder esos ojos llenos de dolor.-
Se lo que es ella para ti, y se que se iban a casar
y puedo notar cuanto la amas-Decía con algunas
discretas lágrimas en sus ojos.
-Azuka yo....-Pero no pudo decir nada, el delgado
dedo de Azuka tapó su boca haciéndolo
guardar silencio.
-Sabes algo...-Continuó ella sin poder verlo
a los ojos-Todo esto me hizo darme cuenta que te quiero
más que como un amigo, más que como
un novio, yo te quiero... Te quiero como un hermano
mayor Syaoran-Dijo viéndolo por fin a los ojos.
-Azuka-No podía creer lo que escuchaba, la
verdad se sentía culpable por lo que la chica
sufría.
-Anda, ve con ella-Dijo mientras le tomaba el brazo.-Syaoran,
yo soy muy joven, aun puedo encontrar a alguien, pero
tu... Tú estas a punto de perder a la persona
que más amas, no lo permitas-Dijo con una sonrisa
que se daba a entender como dolorosa.-Ve, yo estaré
muy bien, anda ve! Dijo jalándolo para que
caminara a la iglesia mientras le regalaba su mejor
y última sonrisa.
-Gracias Azuka-Fue lo único que pudo decir
Syaoran, no podía negar que estaba sorprendido
con la madurez de la chica, pero ahora tenía
que hacer algo, enfrentar a su pasado.
-Tomemos un descanso-Dijo el padre y enseguida Sakura
caminó rumbo a una de las sillas de la iglesia
mientras contemplaba su lindo ramo de flores, pero
Kenshin estaba preocupado por ella, así que
fue con ella abrazando su cuello por a tras.
-Estas contenta mi amor?-Dijo en un susurro.
-Si amor-Contestó ella tratando de ocultar
la verdad, pero Kenshin se dio cuenta.
-Sabes, siento como si tu mente no estuviera aquí,
es como si... Como si tu mente estuviera con..-Pero
Sakura interrumpió su palabra.
-Syaoran-Fue lo que dijo para sorpresa de Kenshin.
-Que?- Y se dio cuenta de que su amada estaba viendo
hacia la puerta, entonces algo molesto vio y la figura
de un hombre estaba parado en la puerta de entrada;
Sakura se paró casi de inmediato y comenzó
a caminar, pero su andar fue detenido por la mano
de Kenshin que le sujetaba el brazo.-Sakura no vallas-Fue
lo que le dijo, pero Sakura se soltó con su
mano derecha.
-Por favor, déjame ir y arreglar de una vez
por todas todo esto Kenshin-Y el novio no tuvo más
remedio que acceder y dejarla ir, Sakura se enfrentaría
a su pasado. Caminó hasta encontrarse con Syaoran
cara a cara, ella algo seria y el al parecer molesto.
-Por que no me dijiste que te ibas a casar-Fue lo
primero que dijo a manera de reproche.
-¿Qué?-Se molestó Sakura.-Yo
no tengo porque andar diciéndote lo que hago
o lo que no-Dijo notablemente molesta.-Tú te
fuiste y contigo todas las explicaciones que te diría,
además... Tú que me puedes decir de
tu noviecita esa, debes ser muy feliz para que seas
novio de una niñita-Dijo señalando a
ninguna parte subiendo su tono de voz y frunciendo
el ceño, en verdad estaba muy enojada.
-Que?. Mejor dime si ese hombre te hace feliz-Se
defendió Syaoran.
-Eso no te importa-Dijo cruzando sus brazos mientras
cerraba los ojos evitando la cara de Syaoran volteando
a ver a un lado.
-Dime!! Él te ama tanto como yo te amaba?
Y dime, lo amas como me amaste, dime Sakura, es así!!-Dijo
de un tono muy fuerte y frío y Sakura no respondía,
sus ojos se llenaban con algunas lágrimas.-Yo
te amaba Sakura, hubiera dado todo por ti, me tuve
que ir de emergencia, te lo dije todo por carta y
pensé que lo entenderías-Dijo él
melancólicamente.-Esperé tu respuesta
pero nunca llegó!!-Dijo subiendo el tono de
su voz.-En dado caso, tu te olvidaste de mi mientras
que yo nunca te dejé de amar, aún hoy
te amor, pero tu...-Continuaba diciendo y sólo
se veían caer las lágrimas de los ojos
de Sakura.-...tu ahora eres feliz y te vas a casar,
y yo...yo solo me quedé con los recuerdos...-Dijo
con resignación y dolor, pero fue interrumpido.
-Cállate de una vez!!!!!-Gritó Sakura
con los ojos llenos de lágrimas y Syaoran se
sorprendió ante tal suceso.-Tu no sabes, no
tienes idea, no tienes conciencia de lo que dices,
Desde que te fuiste no hubo un momento en el que no
llorara por ti, todas las noches rezaba por ti, por
que volvieras..-Decía mirándolo fijamente
revelando ese dolor.-...Después llegó
tu carta y la noticia me dolió tanto que no
podía ni contestar-Y luego bajó su mirada.-Luego
conocí a Kenshin y me hizo volver a reír,
me devolvió la alegría, pero...-Se detuvo
y hubo un gran silencio, cuando Sakura recuperó
su voz miró fijamente a Syaoran.-Syaoran, porque
volviste?, Todo estaba saliendo bien, yo me iba a
casar felizmente y de pronto apareces tú-Dijo
mientras caían las últimas lágrimas.
-Por favor, perdóname-Dijo doblegándose
a las palabras de Sakura.
-Perdón, si claro-Dijo mientras evitaba la
mirada de Syaoran y daba una sonrisa irónica
y ella sólo se dio la media vuelta.
-Sakura-La llamó.
-Si tú crees que con una disculpa todo se
va a arreglar, te equivocas-Le contestó mientras
lo veía sobre su hombro, dicho esto, reanudó
su paso, Syaoran con sus ojos llenos de lágrimas
la veía irse una vez más y ella lloraba,
era ella quien se marchaba ahora.
El viento soplaba en aquel parque, lugar de sueños
hechos realidad y algunos más rotos, en este
momento, en el parque pingüino, la confusión
estaba en la cabeza de aquella dama, en aquellos legendarios
columpios descansaba la novia, tratando de poner en
orden sus ideas, pero ese lugar tenía una extraña
atracción y alguien más llegó,
se sorprendió de ver a aquella mujer vestida
de novia, pero aún así, Azuka caminó
y se sentó a su lado.
-Syaoran siempre me habló de este lugar-Interrumpió
el silencio y los pensamientos de Sakura.-En verdad
es un bello lugar, muy tranquilo-Decía con
una discreta sonrisa.
-Oye Azuka..-Intentaba decir algo Sakura pero..
-Mira Sakura, esto debe ser un tanto incómodo
tanto para ti como para mi así que voy al punto-Dijo
para la sorpresa de Sakura, además, por algo
extraño, era verdad lo que decía, no
se sentía bien con ella.-Sabes, yo ya no puedo
mas con esto, Syaoran te ama muchísimo y se
que él solo... que él solo me quiere
como una hermana-Decía con pesar evadiendo
la mirada de Sakura.-Esto hizo que me diera cuenta
de que yo también lo quiero como mi familia-Le
dijo regalándole una mirada.
-Pero Azuka... tú lo amas-Dijo Sakura algo
extrañada por lo sucedido.
-Puede ser que tengas razón..-Contestó
Azuka a su rival mientras levantaba su cara para sentir
el viento correr por su rostro con los ojos cerrados
y humedecidos con lágrimas.-...Pero dime, de
que me sirve estar con alguien que no me ama-Dijo
seguida de una breve pausa que uso para tomar fuerzas
y voltear a ver a Sakura.-Tú eres el amor de
su vida Sakura- Y al escuchar esto, Sakura se quedó
muda, algo triste por ella, pero sorprendida por lo
que le decía la novia de Syaoran o la que era
la novia de Syaoran.-Además aun soy joven,
apenas tengo 19 años, me falta mucho por conocer-Dijo
con una fingida sonrisa y Sakura evadió su
mirada, de cierta manera se sentía culpable
por lo que le sucedía a la joven chica.-Sakura,
tu lo amas, no permitas que el amor de tu vida se
te valla..-Dijo esto y Sakura reaccionó volteándola
a ver sonriendo.-No lo hagas-Dijo por último
Azuka.
En la iglesia las cosas estaba un poco gris, no estaba
todo bien y Tomoyo y Eriol lo sabían, aunque
no perdían la esperanza de que aquel hombre
del jardín encontrara su felicidad.
-Como crees que acabe todo esto?-Le preguntaba Tomoyo
a Eriol notablemente preocupada.
-Yo solo espero que muy bien amor, ten fe-Le daba
ánimos a su amada.
Sakura ya había regresado a la iglesia, estaba
en el cuarto donde se había cambiado, era donde
estaba su maleta, estaba buscando la ropa para cambiarse,
pero su mano se topó con algo que le sorprendió
mucho ver, era aquel anillo de compromiso que le habían
dado antes de conocer a Kenshin, lo tomó muy
fuerte entre sus manos y se lo pegó al pecho
tratando de que el aroma de aquel momento se quedara
con ella por siempre, comenzó a llorar de melancolía,
no podía negar que quería que aquellos
momentos regresaran, alguien entró a la recámara
y la tomó de los hombros para después
abrazarla con fuerza, Sakura necesitaba desahogarse
y volteó a abrazar muy fuerte a Kenshin.
-Creo que ya no voy a mandar las invitaciones-Dijo
rompiendo el silencio.
-¡¿Qué?!-Se sorprendió
Sakura mucho al escuchar tal cosa.
-Sakura tú lo amas, se ve en tus preciosos
ojos verdes mi amor-Le dijo por fin Kenshin en el
tono más amoroso que jamás haya escuchado.
-Pero Kenshin..-Intentaba hablar Sakura, pero la
dulce mirada del apuesto hombre la detuvo.
-Ve mi amor-Le dijo tomando su mano y viendo el anillo
de compromiso que tenía ahí.-No voy
a permitir que se te valla el amor de tu vida, aún
cuando no sea yo-Le dijo sonriendo, escondiendo de
la manera más perfecta su verdadero sentimiento,
Sakura no sabía que hacer.-Te quiero tanto
que no puedo permitir verte infeliz, así que...
no dudes más y ve con él-Dijo cerrando
su mano para que sujetara con más fuerza ese
lindo anillo de compromiso.-Si?-Le sonrió y
Sakura le regaló una sonrisa llena de ternura,
sinceridad y agradecimiento.
-Gracias Kenshin, te juro que nunca me voy a olvidar
de ti y de tu gran corazón-Fue lo que le dijo
Sakura a su ahora amigo, después le regalo
un dulce beso en la mejilla y caminó rumbo
al patio donde alguien ya la esperaba.
-Que seas muy feliz.... Sakura-Dijo Kenshin en voz
baja después de que Sakura se fue y entonces
él pudo llorar.
El patio estaba muy lindo, el viento soplaba con
fuerza y era fresco, Syaoran trataba de que sus confusiones
se fueran con el, pero parecía que no funcionaba,
Syaoran estaba tan sumergido en sus pensamientos que
no se dio cuenta de que alguien lo observaba desde
lejos, poco a poco la linda chica se fue acercando
hasta donde estaba: ella se veía realmente
hermosa a los rayos del sol, su lindo cabello castaño
claro se mecía con delicadeza y el hermoso
vestido de novia perfectamente diseñado para
ella lo hacía de igual manera, pero sus lindos
ojos verdes estaban tan cristalinos, era como si hubiera
llorado mucho tiempo; Syaoran estaba sorprendido,
no esperaba ver a Sakura ahí, pero no podía
negar que estaba muy contento.
-Sakura-Dijo él parándose de inmediato.
-Podrías perdonar a una enamorada temerosa
y confundida?-Dijo ella algo ruborizada evitando la
mirada de Syaoran.
-Que?-Él no entendía que pasaba.
-La verdad...yo nunca te dejé de amar Syaoran-Dijo
a la vez que sonreía con un hermoso sonrojo
en sus mejillas.-Siempre estuviste en mi mente y en
mi corazón-Dijo con sinceridad sonriendo como
niña pequeña y Syaoran estaba sorprendido
de lo que pasaba.-Perdóname por favor-Dijo
Sakura por fin mientras lo veía con ternura,
la misma de siempre y bueno, como podría Syaoran
negarse a esa mirada tan linda, él se acercó
a Sakura y la abrazó.
-Claro que te perdono Sakura, al contrario, tu debes
perdonarme por como me comporte en el pasado, te amo-Dijo
él esbozando la más grande sonrisa,
llena de satisfacción y paz, por fin estaba
junto al amor de su vida, la verdadera dueña
de sus sentimientos, siempre lo había sido,
pero hasta ahora se dio cuenta totalmente y el estarla
abrazando para él era como la más grande
fantasía del mejor sueño hecho realidad,
ahora se sentía completo.
-Yo también te amo, mi amor, mi Syaoran-Dijo
Sakura abrazándolo con fuerza, para que no
se fuera de su lado una vez más, ¿como
era posible que estaba a punto de perder a la persona
de su vida?, al hombre de sus sueños, al verdadero
dueño de su corazón, ahora se sentía
completa; pero algo se cayó de la mano de Sakura
y los dos se separaron un poco, cuidando no alejarse
de más, para voltear a ver que era, Syaoran
se agachó a recoger la pequeña joya,
aquel anillo.
-Aún lo conservas-Dijo con agrado mientras
estaba hincado viendo el pequeño diamante.
-Si, creo que nunca perdí la esperanza de
tu regreso-Dijo algo apenada.
-Sakura-La llamó desde el suelo.
-Si- Contestó y él le tomó la
mano izquierda, la cual ya no estaba adornada por
el anillo de Kenshin y entonces...
-Sakura Kinomoto, quieres casarte conmigo?-Dijo él
para la sorpresa de Sakura, esto ya había pasado
antes, pero esta vez es diferente, Sakura sólo
pudo sonreír.
-Claro que acepto-Contestó ella con la mirada
más tierna y feliz que jamás se haya
visto en su rostro y una vez más, su mano estaba
adornada con un lindo anillo de compromiso. Syaoran
la miró y ella lo levantó, se quedaron
viendo cuidadosamente sintiendo la atmósfera
que había en ese pequeño lugar y como
si fueran manipulados por la magia del amor se fueron
juntando poco a poco hasta que el viento sopló
y ambos juntaron sus labios en una promesa de eterno
amor carente de palabras y rica en sentimientos, cada
beso que se daban lo disfrutaban tanto que la misma
belleza de la naturaleza se ponía feliz de
que alguien o mas bien de que los sentimientos de
esos dos sobrepasaba la magia de la misma madre tierra,
eran el uno para el otro, solo que no lo sabían,
hasta ahora. Era el mejor momento del día,
el mejor recuerdo grabado en la mente, pero sobre
todo en el corazón de cada ser que era testigo
de aquel juramento de eterno amor, el amor crea un
lazo muy fuerte entre las personas y el lazo que une
ahora a Sakura y a Syaoran era eterno e inmortal y
Tomoyo y Eriol lo sabían y ahora lo comprobaban,
ahora que veían a ellos dos unidos por un dulce
beso.
-Ahora todo es perfecto, como debería ser-Dijo
Tomoyo con los ojos cerrados y sus manos juntas en
su pecho como disfrutando de ese ambiente de sueños.
La boda no se canceló, solo que cambió
el nombre del novio; Sakura se veía angelical
con su hermoso vestido de novia y Syaoran muy varonil
con su traje, todos los familiares, tanto de ella
como de él, estaban muy contentos, aunque algo
conmocionados por la misteriosa boda, pero que importaba,
eran las dos persona más valiosas de sus familias
y ahora estaban felices de verlos así de contentos,
en especial Tomoyo y Eriol que vivieron junto a ellos
el drama de su decisión, por fin dijeron si
acepto y hubieron aplausos y abrazos, Tomoyo
veía con gran alegría a su amiga Sakura
y estaba honrada de ser la testigo de aquella unión.
Me da mucho gusto que hayas encontrado tu felicidad
amiga-Dijo Tomoyo a Sakura para luego abrazarla.
-Gracias amiga, yo se que siempre supiste-Dijo Sakura
con agradecimiento y alegría.
-Vez como si valió la pena aventurarse?, muchas
felicidades-Dijo Eriol a Syaoran.
-Muchas gracias Hiraguisawa, pero tú y Daidouji
ya lo sabían todo-Dijo sonriendo con agradecimiento.
Sakura y Syaoran tomados de la mano era el acontecimiento
más hermoso que se pudiera ver, los dos juntos
se veían totalmente felices, era como si el
mundo no existiera y sólo ellos estuvieran
ahí, eran los familiares y amigos los que veían
a esos dos felices y tomados de la mano, pero más
allá del altar, más allá de las
sillas había una persona parada en la puerta
observando todo, mientras que una linda chica de cabello
café madera, caminaba algo temerosa, pero segura
hacia el mismo lugar par a ver de fuera la celebración.
-Vienes a la boda?-Preguntó el apuesto hombre
cuando la chica se paró a su lado.
-Perdón?-Se asustó un poco la chica.
-Si, que si vienes a la boda-Repitió el hombre
que estaba recargado en la puerta de la iglesia.
-No-Dijo con resignación la chica casi en
un suspiro.-Pero ese joven me recuerda a mi ex novio,
el cual amé mucho y que espero que sea muy
feliz-Dijo ella mirando al novio de esa iglesia, viendo
a Syaoran.
-Ya veo-Le respondió el hombre.-Yo me iba
a casar este mismo día y en esta misma iglesia-Dijo
resignadamente.
-Y que paso?-Dijo ella intrigada.
-Pues simplemente no era yo el indicado para casarse
con ella, pero..-Decía algo triste.-...la novia
de ahí me recuerda a esa mujer que tanto amé-Dijo
volteando a ver a Sakura.-Y que espero que sea muy
feliz con quien esté-Dijo con notable resignación.-Pero
en fin, fue un gusto hablar contigo, mucha suerte-Se
despidió el apuesto hombre.
-Si igualmente-Dijo ella sonriendo haciendo descubrir
lo linda que era y el hombre se fue mientras que ella
se quedó viendo hacia dentro, pero casi sin
darse cuenta, Azuka y Kenshin chocaron con una mirada
de reojo.
Y bueno, no hace falta decir que Sakura y Syaoran
vivieron su sueño por siempre y entonces lo
comprendieron, no solo ellos, sino muchas otras personas:
Muchas veces una separación es un fuerte
lazo de unión que se forma a través
del tiempo
FIN
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